Pedro Flores
México está viviendo una época política muy inconsistente en donde la propaganda gubernamental oficializa todas las acciones de Morena, en un país acostumbrado a la existencia de un Tlatoani que todo lo da y a un sistema de partidos políticos que han cultivado una imagen de corrupción e inoperatividad social que sólo beneficia a sus dirigentes.
La época gloriosa del PRI, terminó con el asesinato de Luis Donaldo Colosio el 23 de marzo de 1994, cuando entró de emergente Ernesto Zedillo, quien tomó sus “sana distancia” del partido lo cual lo acabó de debilitar, para entregar el poder a la “alternancia” que en ese momento fue Vicente Fox y luego Felipe Calderón ambos del Partido de Acción Nacional.
De esta forma durante 12 años el partido blanquiazul tomó las riendas del país, con gente sin experiencia que quiso aplicar sus políticas conservaduristas de derecha, debido a que muchos de sus integrantes hablan acerca de la defensa y promoción de valores familiares y católicos. Ambos partidos fueron víctimas de sus errores, perdieron toda perspectiva de ofrecer, luchar o defender no sólo los intereses del pueblo, sino también su ideología.
Los anterior originó un cansancio y decepción de la ciudadanía, además de que la vieja clase política envejeció y muchos murieron, lo que facilitó a Andrés Manuel López Obrador, primero con el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y luego con Morena, explotar los errores y erigirse como el nuevo Tlatoani que ahora despacha desde Palacio Nacional.
“No somos iguales” ha dicho AMLO en numerosas ocasiones, pero los males de antaño que debilitaron a las instituciones políticas arriba mencionadas, prevalecen en MORENA en donde hay expriistas, expanistas, experredistas; hacen alianza con el oportunista Partido Verde, y todo aquello que criticaban ahora lo ponderan.
AMLO en MORENA está repitiendo la historia de lo que han hecho todos los partidos políticos, con el fin de mantenerse en el poder, exponen su mejor sonrisa en todos los medios tanto escritos como electrónicos, tienen frases hechas para cualquier periodo electoral y en la actualidad siguen “el libro de jugadas” que les da “La Mañanera”
Los partidos políticos han dejado atrás sus ideologías y se puede apreciar en la alianza de PRI, PAN y PRD, que en la época de los 80as hubiera sonado imposible, pero ahora los partidos operan como empresas y utilizan sus estructuras para su beneficio, vendiendo su marca, y ante la falta de cuadros se la colocan a boxeadores, futbolistas strippers, líderes de pepenadores etc.
“El Pueblo Sabio”, cuya juventud votante tiene algo de la escuela de sus padres, muchos de ellos que estuvieron en el movimiento estudiantil de 1968, viven en su siglo, el XXI, saben que el gobierno está haciendo hasta lo imposible por mantenerse en el poder, y en este año electoral, sólo falta que regrese Santa Claus y los Reyes Magos antes de las elecciones de junio.
No les tocó vivir las prácticas electorales del PRI, pero hay más de 20 ex tricolores en el grupo cercano a AMLO, incluyendo al experto en “caídas del sistema” como es Manuel Bartlett, mismos que están aplicando las mismas técnicas que los mantuvieron tantos años en el poder, ahora en favor de quien ha emprendido una decisiva campaña con el propósito de desmantelar los contrapesos democráticos que podrían restringir su poder presidencial.
Estos jóvenes de ahora, fanáticos de las redes sociales, perciben el trabajo de los partidos políticos cómo corrupto y engañoso, al grado que según encuestas recientes tienen el 62 por ciento de desaprobación, lo cual es un dato muy significativo, en vista de las próximas elecciones.
Ante la situación que pasan los partidos políticos en México, nos acordamos de una frase expresada por el ex presidente de EU Ronald Reagan quien dijo: “Se supone que la política es la segunda profesión más antigua de la Tierra, pero he llegado a la conclusión de que guarda una gran semejanza con la primera, la prostitución”











