Pedro Flores 

Ambos se conocen sus mañas, están en los rounds de sombra midiendo sus fuerzas y sus tácticas, mientras AMLO dice: respeta los tiempos “en tanto Marcelo Ebrard dice: no hay reglas ni tiempos y este próximo lunes 5 no importa quien gane en Coahuila y Estado de México, en conferencia de prensa daré a conocer no sólo mi propuesta de trabajo sino propondré tiempos y movimientos os para la nominación de candidato. 

La relación entre AMLO y Ebrard comenzó en el año 2000, apenas unos meses antes de la elección para jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal, en la que contendían ambos: uno por el PRD y el otro por el Partido del Centro Democrático (PCD) que había fundado con Manuel Camacho Solís fallecido en 2015. 

Y hay que recordar que   Marcelo  Luis Ebrard Casaubón,  que en 2011 tuvo que renunciar a sus aspiraciones presidenciales y decidió apoyar a Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en el proceso electoral del 2012, mientras ambos pertenecían al Partido de la Revolución Democrática (PRD) y después del retiro en París, regresó al país durante las última campaña presidencial, para hacerse cargo cuando  de casi toda la coordinación de la misma  y de ahí fue nombrado titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores. 

Pero los tiempos cambian, estamos lejos de aquella promesa hecha por AMLO que, ante la declinación de Marcelo en su favor, lo apoyaría en su momento para llegar a la silla presidencial dicho acuerdo, en este momento muy lejos de llevarse a cabo, ante la presencia familiar y preferencial de Claudia Sheinbaum y el tercero en discordia Augusto López. 

Marcelo Luis, le aprendió mucho a Manuel Camacho, incluso parte de su propuesta está inspirada en el libro del ex regente de la Ciudad: “Las Alternativas Políticas al Desarrollo Mexicano” además de ser un buen negociador y lo ha demostrado en todas las encomiendas que le ha encomendado AMLO, quien lo ha agarrado de “Mil Usos”, lo cual le ha dado presencia nacional e internacional, que está manejando a su favor. 

El temor de AMLO en este último raund, es que, si acepta la propuesta de Ebrard de que renuncien a sus cargos las “Corcholatas”, se quedaría sin operador político que es Augusto López y perdería prácticamente toda la CDMX, al quedar sin titular la Secretaría de Gobernación y el Gobierno Capitalino, de ahí que haya hecho unas elecciones de Estado en Edomex.  

El habitante de Palacio Nacional, el cual cuesta 6 millones de pesos su manutención mensual, está consciente de que MORENA está en este momento muy divido y que el nombramiento de alguien que no sea más o menos aceptado lo va a dividir más, a lo que se le agrega que su imagen ya no estará en las boletas electorales, confía en la debilidad del INE, del Tribunal Electoral, en los uniformados y no uniformados para obtener el triunfo en 2024. 

 A lo anterior se le puede agregar en lo exterior, que Marcelo tiene buena imagen en EU, que es un factor importante en la sucesión del 24, que ya tiene hecho comités a su favor en diversos Estados de la República, principalmente en los más resentido por la actuación de AMLO y que 130 legisladores de Morena, PT y Partido Verde estarían dispuestos a pedir licencia para apoyar al canciller. 

 Ha sonado la chicharra roja que anuncia los 10 segundos para terminar el décimo raund, el fajador sabe que le quedan pocos meses para el destape y más de 100 días para terminar su mandato y quiere ganar a como dé lugar, en tanto el boxeador Kid Marcelo, lo mantiene con jabs y cruzados de derecha, sabedor que tiene un rival muy mermado del físico y que además de no responder a los viejos acuerdos, puede caer en cualquier momento.