Rafael Lulet
Se llevó a cabo la renovación del Congreso Nacional del partido Morena, el pasado sábado 30 de julio, donde se presentaron denuncias, acarreos, pase de lista, compra y coacción de votos entre otras muchas anomalías más, la elección de consejeros, comenzó desde las 9 de la mañana para concluir a las 5 de la tarde, en algunos lugares, se pudo observar la presencia de varias personas de la tercera edad incluso caminando con bastones, a quienes se les preguntó el motivo de su asistencia y contestaban que lo hacían porque no querían perder su pensión.
En la Ciudad de México, en algunas alcaldías se presenciaron, empujones, insultos hasta golpes porque se querían meter o no respetar el orden, así fue la gran desorganización de la elección morenista, ya en redes sociales existen algunos videos de tales alborotos, se presentaron casos de urnas embarazadas, como lo reportaron en el deportivo “la Papa” en Cuajimalpa; por otro lado, se llegaron a detectar, personas con grandes fajos de billetes quienes ofrecían hasta 900 pesos por sufragio, algunos otros hasta con indicaciones para votar en papelitos.
Al respecto Mario Delgado, aseguró que no iban a permitir las viejas prácticas partidistas para realizar la renovación de consejeros en los 22 de los 32 estados del país, y en caso de comprobarse irregularidades, sería el primero en anular las votaciones, pero, en redes sociales se ven las denuncias de diversos actos fraudulentos electorales, tanto en alcaldías de la Ciudad de México, en Veracruz, donde en la capital se veían acarreos en el distrito 9, en Chiapas, donde hubo quemas de urnas, en Puebla con el robo de material electoral, en Chihuahua con el condicionamiento de los programas sociales para obligar a votar, Guerrero y muchas entidades más.
También dentro de estas viejas prácticas, se encontraron las reuniones previas para adoctrinar o condicionar el voto, en diversas partes se presentaron golpizas entre los mismos militantes, incluso hasta entre diputados solo por ser de una corriente morenista diferentes o contrarios al gobernador de algunas entidades morenistas, como fue el caso en Veracruz con la legisladora local Jessica Ramírez Cisneros a quien echaron a jaloneos y golpes por parte de la fuerza pública en Minatitlán, por orden supuestamente de la presidenta de casilla, cuando demostraron tener acreditación como escrutadores. En Nautla también se presentaron trifulcas y amenazas, así como en Coatepec, Acayucan, Cosamaloapan y Xalapa.
En Tapachula, Chiapas, se presentaron grupos de militantes de diversas corrientes, donde secuestraron las urnas y las tiraron al piso, mientras que en la Ciudad de México se reportaron triple boletas, compra de votos, y golpeadores, como lo fue en el caso de la alcaldía Cuauhtémoc, donde acusaron a Néstor Núñez por hacer estas prácticas en favor de su candidata, la destrucción de boletas en plena luz del día por parte de grupos de personas se denunciaron también en Oaxaca, uno de ellos en Huajuapan de León.
En Gómez Palacio, Durango, se exhibieron enfrentamientos entre grupos de personas, en Querétaro se denunciaron la venta de votos, donde lo ofrecían a cambio de sufragar en favor de Maribel Barrón, o como los casos del alcalde de Poza Rica o de Ana García Vilchis, usando la prepotencia para no hacer fila en las urnas de votación. Por último, esperemos que Mario Delgado cumpla con su discurso de anular la elección de su partido ante la denuncia de varios delitos electorales llevados a cabo en la realización “democrática” de la renovación del Congreso de Morena.













