Ángel Bejarano O. 

El 90 por ciento de honestidad y 10 por ciento de capacidad, requisitos indispensables para formar parte del gabinete de López Obrador, se rompió con la nueva secretaria de Educación Pública, Leticia Ramírez, quien ya dio muestras de su ignorancia.  

No saber el nuevo método que utilizarán las escuelas de primaria para impartir matemáticas raya en lo inverosímil. Pero también demuestra que al presidente no le interesa la educación. Tener un pueblo ignorante, adoctrinado mediante un sistema socialista es parte de su objetivo para perpetuarse en el poder individualmente o bien, la 4T. 

Desde su llegada al poder su estribillo ha sido el de contar con colaboradores fieles, no importando su capacidad.  

Un gobierno de contradicciones. Censura a quienes estudiaron en el extranjero, «pues representan a los conservadores», pero su gabinete está representado por gente que estudió en las mejores universidades del mundo, aunque estén impedidos de opinar. 

Su hijo Jesús Ernesto López Gutiérrez es un claro ejemplo de lo que el tabasqueño ha odiado. Lo mandó a estudiar la preparatoria a Londres, es, también, un joven aspiracionista, término acuñado por el huésped de Palacio Nacional para referirse a quienes buscan superarse pero que a sus ojos no debe ser. 

Pero en el caso de la enésima titular de la SEP el asunto es en extremo delicado. Dejar la política educativa en manos de alguien que hace más de 30 años no pisa un salón de clases de primaria es absurdo. No importa que el tabasqueño pretenda dejar su huella en un país que está a la deriva. El socialismo no está peleado con la enseñanza ni la tecnología. No está peleado con el crecimiento económico. Países con sistemas socialistas son hoy por hoy grandes economías, lo que les ha representado el bienestar para su población. 

Un ejemplo de lo anterior es China, segunda potencia del mundo, con un crecimiento de 4.8 por ciento en el primer trimestre de este año, por encima de lo esperado, tomando en cuenta los negros vaticinios por la presencia del COVID. 

¿Qué se puede esperar de la titular de la SEP…? Absolutamente nada, sólo acatar las instrucciones de AMLO, quien tampoco tiene el mínimo conocimiento en la materia.  

La enseñanza en México es pésima. Por eso debe implementarse un método educativo similar a cualquier país europeo. Holanda, Suiza, Noruega, España, Japón, entre otros más, priorizan la formación del ser humano. 

Leticia Ramírez es la continuación de la ignorancia de la ex titular de la SEP Delfina Gómez, quien no hizo absolutamente nada a favor de la educación, sólo su delirante proyecto de cambiar cada año educativo por fases de aprendizaje, entre otros «avances» más. 

¿Cuántos años tardará nuestro país en compararse con la educación que se imparte en países del primer mundo…? Quizás ni usted ni yo vivamos para poder comprobarlo.