Pedro Flores  

Allá por el siglo XVI existió un personaje llamado Tomás Moro, él nació en Londres el 7 de febrero de 1478. Fue un pensador, teólogo, político, humanista y escritor inglés, profesor de leyes, juez de negocios civiles y abogado. Escribió numerosas obras sobre el humanismo entre las cuales destaca: “La ciudad de oro”.  

Este libro es una utopía, o sea un lugar en donde no hay pobres ni mendigos, aunque nadie tiene nada, todo el mundo es rico, en donde la mayor riqueza es vivir alegres y contentos sin preocuparse de la propia manutención, en síntesis, plan o sistema ideal de gobierno en el que se concibe una sociedad perfecta y justa, donde todo discurre sin conflictos y en armonía, tal y como lo escuchamos en “las mañaneras”.  

En el libro, dos amigos charlan sobre las particularidades sin son justas y buenas leyes pueden servir como ejemplo para corregir sus faltas, enormidades y errores, y plasman la posibilidad de entrar en la corte de algún rey para instruirle con sus consejos y así engrandecer la República.  

Sin embargo, uno de ellos, que no era conservador ni neoliberal niega, dicha posibilidad y manifiesta su desconfianza por los gobernantes a quien califica de tipos de exhibición de poder sin respeto, ni cariño, ni cuidado por sus gobernados.  

Y señala que: “Si yo propusiera a cualquier rey decretos justos, sin tardanza me despedirían o bien ¿Me convertirían en objeto de irrisión?”, (como en la actualidad les pasa a todos los que se oponen al actual régimen). 

“O se volverían contra él y me perseguirían hasta matarme”, que es lo que le pasó a Moro, cuando se negó a reconocer a Enrique VIII como cabeza suprema de la iglesia de Inglaterra.  

México obviamente está viviendo su utopía, y lo peor, es que todavía es mucha gente la que cree que estamos en sistema ideal de gobierno en el que se concibe una sociedad perfecta y justa, pero estamos muy lejos de lo que plantea Tomás Moro, por el contrario, perece que estamos en la edad de bronce, cuando fue el surgimiento de un reino o gobierno que centraliza el poder.  

En su utopía Moro aborda los temas fundamentales: la felicidad y el cuidado del individuo, la armonía de la sociedad, el gobierno significativo. Pero ¿Puede haber felicidad cuando el número de personas en situación de pobreza aumentó en 3.8 millones de personas en comparación con 2018?, periodo en el que inició la administración de Andrés Manuel López Obrador, de acuerdo con información del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).  

Puede haber cuidado del individuo cuando los homicidios han subido a más de 110 mil con AMLO. Desde que inició la actual administración, en diciembre de 2018, y hasta febrero de 2022, en México se han registrado 3 mil 100 feminicidios.  

¿Puede haber armonía en la sociedad cuando de acuerdo con los reportes de la prensa, durante los primeros 3 años de gobierno de AMLO, se han registrado hasta 45 masacres a lo largo y ancho de todo México?, destacando La Masacre de Salamanca: el 9 de marzo de 2019 ocurrió la primera masacre durante la administración de López Obrador, en donde la violencia está cobrando mayor relevancia con el Cártel de Santa Rosa de Lima. En aquella ocasión hubo 15 muertos.  

A la que le sigue la de la familia LeBaron en Chihuahua 4 de noviembre de 2019, que dejo 9 asesinados tres adultos y seis niños, además de seis personas más que resultaron lesionados.