David Eduardo Hidalgo Ramírez 

Considerado el método terapéutico más antiguo de la humanidad, un buen masaje te ofrece grandes beneficios para el bienestar integral que tanto anhelamos. Antiguas obras médicas egipcias, persas, japonesas y chinas; dan fe de diversas técnicas de sanación manual empleadas dos mil años antes de Cristo.  

Por siglos, los indios mayas hicieron del masaje más que un ritual, convirtiéndolo en un arte terapéutico actualmente reconocido mundialmente como una técnica infalible para la relajación muscular, la estimulación de la circulación sanguínea, el drenaje linfático y su aporte para el equilibrio emocional y espiritual de quien lo recibe. Existe evidencia histórica que permite afirmar que los mayas empleaban aceites naturales con fines curativos para lograr los objetivos de sanación a través de la manipulación manual. 

Los antiguos escritos del Ayurveda se refieren al masaje como el sobeo y lavado indispensable para ayudar al cuerpo a sanar por sí mismo. Homero, Heródoto, Hipócrates, Sócrates y Platón, elogiaron la práctica del masaje y recomendaban a los médicos a dar masajes a sus pacientes. 

En fisioterapia, la manipulación manual en espalda, piernas, pies, brazos, cara y cráneo, contribuye a la reducción de molestias o lesiones y, cada padecimiento requiere de técnicas dirigidas a liberar la tensión que provoca el malestar físico en pacientes con cuadros patológicos en proceso. 

La osteopatía, emplea el masaje descontracturante para relajar la musculatura en tensión por malas posturas, la falta de descanso o resultado de una vida sedentaria; mientras que en quiropraxia se emplean técnicas manuales específicas para el tratamiento y prevención de trastornos del sistema musculo-esquelético de nuestro cuerpo.  

En masoterapia, los masajes son la base de la oxigenación de los tejidos y la reactivación del flujo sanguíneo, con lo que se logra recuperar la firmeza y elasticidad de la piel, a lo largo y ancho de nuestro cuerpo. 

El masaje maya, sueco, chino, deportivo, de polaridad, neuro-muscular, relajante, circulatorio, modelador y todos aquellos que van mezclando una serie de técnicas que permiten emprender diferentes maniobras para mejorar nuestra salud, no solo tienen un fin terapéutico, también ofrecen beneficios estéticos que benefician nuestro equilibrio emocional. Existe una gran variedad de masajes, cada uno de ellos te ofrecerá una experiencia relajante y terapéutica inmediata.  

Pero no es necesario que tu salud se encuentre mermada para consentirte con un buen masaje, aunque sea una hora por semana date tiempo para ponerte en las manos de un experto y disfrutar de ese relax que te dejará el recibir una manipulación que incentive la circulación sanguínea y la eliminación de toxinas, favoreciendo la regeneración muscular y disminuyendo la pesadez de tu cuerpo; adicionalmente mejorará la calidad de tu sueño, lo que fortalecerá tu sistema inmunológico e incrementará tu energía. 

Aunque las técnicas de masaje se siguen perfeccionando y han surgido nuevos tipos de masajes, hay que tener presente que no solo se trata de frotar las manos en el cuerpo y, para evitar riesgos, es importante ponerse en manos de un especialista, ya que una incorrecta manipulación puede causar lesiones de gravedad.