Pedro Flores
El título del libro “Los Días Contados” de Luis Spota y el reconocer que no le alcanzó el tiempo para hacer todo los que AMLO quería pero que dejará las bases para que la “transformación” siga basado en su máxima de que: “mi no me vengan con que la ley es la ley” expresada el 20 de abril de 2022 y la de “O conmigo o contra mí” dicha por el huésped de Palacio Nacional dicha el 20 junio de 2020, sólo denota una neurosis de poder.
Quien haya leído el libro sobre el tema, escrito el psicólogo Piero Rocchini el autor señala la existencia de un trastorno denominado neurosis narcisista. (NEUROSIS, nombre genérico de un grupo de enfermedades que se caracterizan por la presencia de trastornos nerviosos y alteraciones emocionales sin que, aparentemente, haya ninguna lesión física en el sistema nervioso. NARCISISMO Admiración excesiva y exagerada que siente una persona por sí misma, por su aspecto físico o por sus dotes o cualidades.
Esta situación que no es desconocida en nuestro país, sobre todo cuando habla de quien detenta el poder y que en su neurosis narcisista se observa como: “Soy una persona importante, mejor dicho: importantísima; soy el centro del universo y los demás existen para dar vueltas a mi alrededor.”, o sea el gabinetazo.
Muy interesantes es el análisis sobre la importancia excesiva, la grandiosidad que se atribuye a cada acto propio; el narcisista vive en el mundo como si fuera un habitante de otro planeta, el político narcisista vive para sí y la atención hacia los demás es solo instrumental, de forma que todo lo que está por debajo de su nivel de consideración se convierte en una amenaza y lo que se traduce en agresividad”, cualquier similitud con alguien que ustedes conozcan es pura coincidencia.
Lo interesante de dicha obra, es el paralelismo que podemos encontrar con México, ya que el autor hace un análisis de la degradación mundial de los partidos políticos y que los líderes actuales para evitar críticas impide el fortalecimiento de los mismos: “señalándolos como una clase dirigente inútil, de corte parasitaria y perjudicial que debe ser superada, pues daba lugar a un poder que se nutría a sí mismo, olvidando la finalidad para la que había sido creado.”, alguien ha escuchado algo similar en las “Mañaneras”?.
El leer esa publicación, nos lleva a muchas reflexiones sobre lo que está pasando en nuestro país, señala que las consecuencias de este mal que derivan en un autoritarismo por medio del cual, el que ejerce el poder impone sus propias consignas o ideas, con apariencia de eficacia, pero lo peor es que la neurosis del poder destruye a las personas que lo ejercen y a su entorno, ya que ese abuso mina a personas y luego salen noticias de infartos, cateterismos etc.
La negación de los hechos que todo mundo conoce, que van desde la total inseguridad, que afecta a toda la población, su polémica declaración de junio del 22 en donde dijo con claridad: “al diablo las instituciones” que lo ha hecho realidad hasta con el INE. El autor señala que la neurosis de poder conlleva a la pérdida de la división de los poderes se desdibuja el rol de los parlamentos que quedan sin efecto, no existen leyes ni poderes que las sanciones, todas las leyes están sujetas a la figura del líder, “estás conmigo o contra mí”.
¿Qué hora son? Las que usted ordene señor presidente, era el viejo chiste que se escuchaba en el avión presidencial de Luis Echeverría, pero… “no somos iguales”. Aquí sólo nos queda recordar la vieja frase de ese hombre que no fue efímero como la 4T, y que escribió un libro denominado “Política” que todavía se sigue leyendo y quien una vez dijo: “No dejes que tu pasado, robe el presente a los ciudadanos”.














