Pedro Flores  

EL 15 de junio del año pasado en este mismo espacio, cabeceamos un artículo que se denominó “El fin de Morena” fenómeno que se acrecentó el 15 de julio del mismo 2021, cuando en plena pandemia y como distractor, AMLO hizo un apresurado “destape” en donde destacaban la actual jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum, su nuera y Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores, dejando fuera a Ricardo Monreal, líder del Senado.  

Dicho “destape” sólo originó que se clarificara un escenario que llevó a la ruina y a perder el poder del PRD, la proliferación de las “tribus”, obviamente la de los “Chuchos” Jesús Ortega y Jesús Zambrano, la llamada “Alternativa democrática de Héctor Bautista Flores, izquierda democrática de René Bejarano; los Berthos de Bertha Luján, los “Talibanes” de Yeidckol Polevnsky y la gente de Marcelo Ebrard.  

Ahora las “tribus” en Morena son menos, pero existen, obviamente está la de Claudia Sheinbaum a la que andan paseando para que la conozcan en Provincia, la de Marcelo Ebrard, quien tienen derecho de “picaporte” en Palacio Nacional y que a pesar de que ha querido “bajo perfil” está metido en todo. Y obviamente la de Ricardo Monreal, de quien a pesar de que le sacaron una caricatura diciendo “Adiós Morenita Mía”, sigue en dicho partido. 

La diferencia con otras épocas es que había un mando único y una ideología predominante dentro del PRI, ahora en Morena hay de chile, de dulce y de manteca, no sólo en el gabinete, sino en toda la República y nos hace recordar que el tricolor tenía muchos gobernadores, pero perdió por la división y otros factores internos.  

Ahora en torno a las “tribus” morenistas, hay que agregarle otro factor muy importante, las relaciones que tenga cada uno de los “suspirantes” con los “factores de poder” como son el Ejército, que ahorita hasta podría imponer una “bota”, los grupos del norte como del sur sin dejar de mencionar a Michoacán y Jalisco.  

Si bien alguien tiene en este momento la “bendición con el Santísimo” y la andan placeando la relación personal con los otros factores de poder es prácticamente nula. Caso contrario a Ricardo Monreal, que él y sus hermanos desde la gubernatura de Zacatecas están exhibiendo la inutilidad de la “Guardia Nacional”. Además de que el líder del Senado cuanta con el apoyo de muchas instituciones y partidos políticos y hasta se habla de una alianza con el titular de Relaciones Exteriores.  

Y ya que hablamos de Marcelo Ebrard, podemos decir que si bien la vieja guardia de políticos, hoy muchos muertos seguían las orientaciones de don Jesús Reyes Heroles, la nueva generación pensante de políticos, que no hay muchos siguen las enseñanzas de ese gran maestro que fue Manuel Camacho Solís.  

Camacho Solís, fue un hábil e inteligente político, que, a pesar de no llegar a la presidencia de la República, supo conjuntar después de asumir varios cargos, a gente de diversas ideologías en reuniones en donde se congregaba lo más granado de “la mafia del poder” de esa época.  

El conocimiento de la realidad de México y de una sucesión presidencial, de la cual AMLO ya le debe una a Marcelo Ebrard y de lo que el actual canciller ha aprendido con Carlos Salinas de Gortari, Manuel Camacho Solís y ahora con Andrés Manuel López Obrador han hecho que a pesar que el titular de la SRE quiera un bajo perfil muchos lo nombran “vicepresidente” y a esto se le agrega la buena imagen que tiene en EU.