Rafael Lulet 

Los errores de la administración morenista han superado a los gobiernos priistas y panistas; en menos de 5 años, López Obrador, está pasando a la historia como el peor presidente de México, la decepción es alta, la cual no se puede comparar con la experimentada en épocas de Vicente Fox, queda claro una cosa, los mexicanos aún soñamos con la esperanza de tener un crecimiento económico y una mejor calidad de vida, sin la presión de la delincuencia, la violencia, el narcotráfico, o salir a las calles y carreteras sin el miedo de ser víctimas de alguna agresión, violación, robo o de morir en el trayecto. 

La manipulación, el engaño y las mentiras son parte distintivas del actual gobierno, como en los peores momentos priistas, fabricar pobres es la mejor opción para seguir teniendo secuestrados las urnas y seguir con los malos políticos y funcionarios públicos quienes sólo ven a los soberanos como un mercado clientelar y por otro lado generando riquezas y poder a costas de ellos, el viejo régimen priista sigue vivo a través de Obrador, Luis Echevarría murió el año pasado pero sus aportaciones a la política mexicana, continúan vivos a través de López Obrador, el populismo se manifiesta en nuestro país, de manera desproporcional y peor aún, cínicamente. 

El partido morena, pretende ganar el 2024, y sus “corcholatas” actúan con exceso de confianza considerando que no existe oposición, sin considerar a los ciudadanos de a pie quienes decepcionados del gobierno obradorista actuarán de la misma forma como lo hicieron en el 2018, inclinando la balanza por el menos “peor”, aunque a casi 5 años de distancia, el actual, resultó ser fatal en comparación de otros tiempos, pero, los indecisos quisieron dar el voto de la duda, invocando a aquel viejo refrán: “nadie experimenta en cabeza ajena”; en esta ocasión, el dar un voto nuevamente de la manera otorgada hace casi 5 años, sería como bien decía Confucio: “quien ha cometido un error y no lo corrige cometerá otro mayor”. 

 Los gobiernos populistas no gustan del tema de la transparencia, entre más turbio sea ese punto es mejor para estos tipo de gobiernos, lo hemos visto en otros países, tales como, Venezuela, Perú, Nicaragua o Cuba, entre otros, donde el desaparecer las instituciones es una característica en común, el acaparar los poderes centrándolos en uno sólo, es parte de sus estrategias, la militarización es otro aporte, si lo investigamos nos daremos cuenta que la historia en temas de regímenes autoritarios ya sea de “derecha” o “izquierda”, siempre han recurrido al ejército para garantizar su instancia en el poder, sin importar llegar al abuso de autoridad en contra de quienes los pusieron en la silla presidencial. 

 Seguimos aún estancados en el imperio romano, “pan y circo” al pueblo, para manipularlos y despistar, no solo utilizan la agenda setting término usado en el manejo de masas, para darle prioridad a la información, sino que se suma el show mediático de los funcionarios sin importar caer en lo ridículo, ahí vemos al mismo Obrador, haciendo acusaciones a lo tonto o intentando ser gracioso e inclusive enfermarse en momentos críticos para ya sea apaciguar la situación nacional o internacional así como mantener cautivo a sus seguidores, esto, se replica con sus corcholatas, principalmente con la jefa de gobierno, quien debe traer espectáculos “gratuitos” al Zócalo para llamar la atención, sin mencionar las diferentes bardas pintadas en su favor o las visitas al interior de la república para hacerse presente, cayendo con ello en fraude electoral.