• Las elecciones huelen a sangre  

Pedro Flores 

El viejo periodista Arturo “el negro” Blancas, en una plática recordó una frase que externó el politólogo Daniel Cosío Villegas, en un recorrido por el país en un tren, alguien le dijo; maestro, la nación huela a campo, y él le respondió: “Disculpa, pero a mi huele a sangre”, tal parece que el prestigiado pensador tuvo palabras proféticas, ya que México en la actualidad tiene el primer lugar en masacres en América Latina, superando a Colombia que en su peor momento tuvo 38… y sí huele a sangre.  

La más reciente fue narrada el pasado 18 de marzo por la agencia norteamericana AP de la siguiente manera: CIUDAD DE MÉXICO.—Hombres armados pertenecientes presuntamente a una banda de narcotraficantes emboscaron un convoy de la policía del Estado de México  matando a ocho policías estatales y a cinco elementos de la Fiscalía estatal, es la masacre más grande de fuerzas del orden público desde octubre de 2019, cuando hombres armados de un cártel emboscaron y mataron a 14 policías estatales en el vecino estado de Michoacán  

Esta situación le da la razón a Amnistía Internacional, que refutó lo externado por el presidente desde su II informe en donde afirmó que ya no existían las masacres y atribuyó violencia en general, a un problema «arraigado» desde hace décadas por el abandono del pueblo mexicano. «Se fue creando un ambiente propicio para la delincuencia” y dijo que en el caso del asesinato de los 13 policías se investigaría a fondo.  

“Para poder lograr un cambio sustancial en derechos humanos y combate a la delincuencia, el gobierno tiene que dejar de culpar a las administraciones anteriores de la situación. y en su lugar, aceptar la responsabilidad de lo que sucede en el presente y buscar soluciones para atender las graves deudas pendientes en la materia”, respondió Amnistía Internacional.  

Estoy seguro que alguien puede tener “otros datos”, pero los números son fríos; hubo un asesinato de 30 jóvenes en Guanajuato, y como es de oposición el gobernador nada. En particular esta entidad ha atravesado por una serie de masacres que han consternado al país, incluida la ocurrida en Celaya, Guanajuato el pasado 18 de junio, donde 7 personas fueron asesinadas, entre ellas una mujer embarazada y una niña  

A dicha masacre se agregan hechos similares ocurridos a nivel nacional, por ejemplo, la de San Mateo del Mar, Oaxaca el 22 de junio, en donde 15 personas indígenas fueron asesinadas; en Minatitlán el 19 de abril de 2019, donde asesinaron a 14 personas; en Coatzacoalcos, ocurrida el 27 de agosto de 2019, 30 personas fueron asesinadas, y no se sabe nada de la investigación al respecto.  

Y qué decir; la masacre contra la familia LeBaron el 4 de noviembre de 2019, ocurrida en las inmediaciones de la comunidad de La Mora, municipio de Bavispe, Chihuahua, el hallazgo de 25 cuerpos en tres sitios distintos el mismo 26 de junio en el estado de Zacatecas; la masacre ocurrida en la comuidad de Bagresitos, en la sindicatura de Tepuche, al norte de Culiacán, donde fueron asesinados 16 campesinos el pasado 26 de junio, entre otras.  

Para Estados Unidos, los viajeros que visiten los estados mexicanos de Tamaulipas, Sinaloa, Colima, Michoacán y Guerrero se exponen a peligros equivalentes a los de zonas en guerra como Yemen, Somalia, Siria o Afganistán. Y cómo no va EU a hacer esa consideración, si en Tamaulipas, hay indicio que los enfrentamientos con armas de fuego son generalizados y los viajes en autobuses públicos y privados, que pueden ser asaltados  

En Colima el crimen y la actividad de pandillas son “generalizados», mientras de Guerrero, señaló que operan allí grupos armados que con frecuencia realizan bloqueos de carreteras y pueden usar la violencia hacia los viajeros, y, recomendaron también no viajar a la playa de Acapulco, ubicada en ese estado, que fue duramente mucho tiempo un glamoroso destino turístico.   

Esto sucede en México, en donde las fuerzas de seguridad, policías, Guardia Nacional, Marina, Ejército etc., están en tareas de salubridad como es el resguardo de hospitales, traslado de medicamentos, supervisión en filtros sanitarios y perifoneo en espacios públicos y albañilería, que ha abierto espacios, que con aprovechados por el crimen organizado y sin organizar para afianzar su base social y control territorial, a menos de 70 días de unas elecciones que huelen a sangre.