David Hidalgo Ramírez 

Curanderos, sanadores, chamanes; mujeres y hombres medicina. Nuestros médicos tradicionales son personas con un conocimiento realmente extraordinario. Rayando en lo esotérico y haciendo una mezcla perfecta de la espiritualidad con el uso de plantas y nuestras tradiciones, a lo largo de la historia han demostrado el gran poder que poseen al regresar la salud a los enfermos que nos han compartido el testimonio de la forma en la que han sido sanados. 

Hace unos días el presidente de México compartió su historia y aseguró que él había sido testigo de cómo unos curanderos habían sanado con hierbas y pócimas a quien había sido mordido por una culebra. 

Este tipo de medicina primitiva, fortalecida con el empleo de remedios naturales a través de ritos terapéuticos, ha sido tan eficaz, que el sector farmacéutico comenzó a industrializar el empleo de plantas medicinales hasta convertir nuestros productos naturales en medicamentos químicos industrializados.   

Un gran porcentaje de los tratamientos alópatas, son resultado de la transformación y extracción de principios activos de plantas medicinales, recetados sin el empleo de los símbolos y misterios que el curandero emplea para acentuar ese aspecto mágico y milagroso que nos permite tener el control de la salud en nuestras manos.    

Nuestros médicos tradicionales saben tratar enfermedades mentales, físicas, emocionales y espirituales. Son capaces de curar desde una simple herida, gripes, dolores estomacales, hasta fuertes depresiones surgidas por la pérdida de un ser querido.  

En la actualidad, la medicina tradicional continúa siendo un recurso fundamental en la atención de salud primaria en las comunidades más alejadas de nuestro país, lugares en donde la ausencia de infraestructura médica y hospitalaria, mantiene viva la herencia ancestral de esas técnicas y conocimientos con los que primitivamente se hacía frente a todo tipo de enfermedades. 

Si bien es cierto que la existencia de oportunistas charlatanes ha desvirtuado la esencia de nuestra medicina tradicional, y que, esta realidad alienta el oportunismo de quienes pretenden lucrar con el auge que actualmente representa el curanderismo en nuestro país; debemos de ser cuidadosos y definir de forma consensuada la mejor forma para proteger y promover la práctica de este conocimiento ancestral, así como crear mecanismos que nos permitan diferenciar a quienes lo ejercen como parte de una formación terapéutica profesional. 

Es esta realidad la que acentúa la relevancia de que el Congreso de Tlaxcala haya convocado a la celebración de un foro de análisis en el cual se abordará “El papel de los Congresos Locales en la Regulación de la Medicina Tradicional y Complementaria”, encuentro que se realizará los días 26, 27 y 28 de octubre y en el que podrán participar en línea quienes soliciten la liga de zoom al correo: mcongreso99@gmail.com

En este espacio compartiré las conclusiones que deriven del análisis puntual y multidisciplinario que habremos de hacer respecto al respeto de los usos y costumbres de nuestros pueblos originarios y las consideraciones que debemos de tener presente para reducir riesgos sanitarios.