Bernardo López 

Los baños temáticos fue el asunto que más se resaltó durante el discurso de inauguración del Aeropuerto “Internacional” Felipe Ángeles, no el objetivo principal que pretendía esta obra: mitigar la saturación que registra el actual Aeropuerto Internacional Benito Juárez. 

¿No era más importante arribar a la inauguración con un anuncio de miles de despegues y aterrizajes, para atender las necesidades de transporte aéreo en México y el mundo?, porque la nueva terminal apenas cuenta con 12 vuelos al día y un destino internacional, a la ciudad de Caracas, mientras que el aeropuerto, en el corazón de la CDMX, realiza al menos 900 operaciones al día y moviliza a 36 millones de pasajeros al año. 

La conectividad terrestre también era un asunto de vital importancia, sin embargo, se relegó a un segundo plano, porque había la urgencia de cortar el listón de esta obra el 21 de marzo de 2022. Se cometió el mismo error que en obras de infraestructura de gobiernos anteriores: hacer todo de forma apresurada, sin dar tiempo a que todos los procesos se concretaran, ¿Enfrentaremos nuevas tragedias? 

Apenas existen algunas conexiones carreteras para llegar al “Felipe Ángeles”, mientras otras se construyen a marchas forzadas. En el momento de la inauguración también se debió tener lista la ruta férrea del tren Suburbano, pero se le restó importancia. Y pensar en un taxi o transporte mediante aplicación no es costeable, sale tan caro como un boleto de avión a un destino nacional.  

Significa un derroche de tiempo para llegar a la terminal, porque se habla de un rango estimado (según el Gobierno Federal) de 35 minutos, aunque las personas que sabemos la realidad de la zona, por lo menos son dos horas de camino a cualquier destino del Valle de México, partiendo de la ciudad. Al presidente Obrador se le olvidó que durante ese camino puede haber marchas, bloqueos, accidentes o inundaciones, por ejemplo, el paradero Indios Verdes se anega por lo menos una vez al año en época de lluvia, lo que provoca que se pierda la conexión del Metro, del Metrobús y de la Central Camionera del Norte. O qué tal el desbordamiento que se registra en el Río de los Remedios, que afecta a la avenida Central, en la zona de Ciudad Azteca. 

Otra razón del nuevo aeropuerto era acabar con la corrupción con el que se erigió el proyecto de Texcoco, sin embargo, existen señalamientos de adjudicaciones directas multimillonarias, otorgadas por el AIFA a empresas recién creadas, entonces, tampoco se cumplió con el objetivo.