Pedro Flores  

El padre tiempo nos enseña que la historia es una rueda de la fortuna, que nada más se da vueltas, pero todo tiene el mismo principio y hasta los mismos resultados, estamos viviendo un régimen cuyo lema es la “Cuarta Transformación” muy similar al que hace más de 43 años José López Portillo utilizó un ingenioso lema de campaña en la búsqueda de la presidencia: “La solución lo somos todos” y el pueblo como ahora terminó arreglándolo, diciendo “la corrupción somos todos”. 

En el mundo existen dos clases de Constitución Política la  llamada rígida, a la que no se le cambia nada y en  contraposición a la constitución flexible, como en nuestro país,  cuyas disposiciones pueden ser, en cambio, integradas, modificadas o derogadas por los mismos procedimientos previstos por la ley y adaptarlas según las necesidades del momento como sucedió con la revocación de mandato, que ya está definido el resultado y hasta van a enviar  iniciativas posteriores para terminar con otras instituciones.  

Pero la versión oficial es que: «México es un país con tranquilidad, con paz, que la violencia está limitada a muy pocas regiones del país y que tiene que ver más con el enfrentamiento de bandas», dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador en su conferencia matutina del 29 de marzo. Y 24 horas después los hechos lo desmienten ya que al menos 28 personas han sido asesinadas en menos de 48 horas en distintos hechos de violencia en cinco estados.  

Estamos a unos días de acudir a las urnas para seguir el proceso de la revocación de mandato, en la cual la Constitución nos permitirá decidir si seguimos con la Cuarta Transformación, sistema que tiene a México ante el mundo como una cuarta revolución en donde el número de muertos supera a los contabilizados por la ONU el pasado fin de semana en la guerra de Rusia contra Ucrania que es de 690 los civiles muertos y mil 143 heridos.  

Por qué decimos que vivimos en una cuarta revolución, porque la 4T no ha transformado a nuestra nación en un país en guerra, vista por todo el mundo, por ejemplo, la agencia norteamericana AP relata: Villa Unión, Coahuila, México, cuando docenas de camionetas llenas de hombres con armas de grueso calibre irrumpieron en Villa Unión, en el estado norteño de Coahuila, los vecinos de la pequeña localidad mexicana empezaron a darse cuenta de que eran el blanco de una invasión de escala militar.  

Lo que siguió fue más de hora y media de intensos tiroteos entre un contingente que se estima era de entre 70 y 150 hombres y la policía estatal, que dejaron 23 personas muertas. Al menos 50 viviendas y edificios quedaron marcados con agujeros de bala en Villa Unión, Coahuila, en este poblado ubicado unos 60 kilómetros al suroeste de Eagle Pass, Texas señala el diario “Los Angeles Times”.  

El periódico español El País relata: La violencia del narco ha desatado otra noche de terror en Matamoros. A última hora del viernes los ataques de sicarios y los enfrentamientos con policías del estado de Tamaulipas y efectivos del Ejército paralizaron al menos cuatro colonias de la ciudad fronteriza. Los vecinos reportaron balaceras, bloqueos de avenidas y persecuciones a través de las redes sociales.   

“La Vanguardia” de Veracruz, señala que al menos 8 personas fueron asesinadas en Colima en diferentes hechos violentos registrados en 3 municipios. Hasta el momento, las autoridades no han reportado ninguna detención por estos delitos. Los asesinatos iniciaron desde temprano y se agravaron por la noche. A temprana hora fue reportado el asesinato de un adulto mayor en la colonia Puerta de Hierro, esto tras hallar dos cadáveres en una brecha.