- El gabinete de la 4T, obedece y se alista para el 2024. ¿Consigna para morenistas en actos y eventos de Claudia Sheinbaum, gritar: ¡presidenta, presidenta, presidenta!? Funcionarios, convocan a reuniones y otros aprovechan giras de trabajo para promocionarse
Guillermo Pimentel Balderas
El presidente Andrés Manuel López (el “Destapador”, como se autonombró y que, su Corcholata favorita será la que el pueblo decida), prácticamente dio el banderazo “oficial” para que sus funcionarios, sin temor alguno, aprovechen sus posiciones y, por qué no, ¿también los presupuestos del Gobierno, para sus precampañas?
Si, AMLO hizo (y sigue) su campaña desde hace más de 23 años, hasta que ganó la presidencia de México, ¿por qué no sus subalternos pueden iniciar, desde ahora, sus pretensiones, sus aspiraciones (aspiracionistas), para la “grande” o para alguna gubernatura, por ejemplo?
Al parecer, está visto que no importa de donde vengan sino a donde van, los personajes que pario la 4T y que ahora, suspirarán por un “hueso” más suculento, de poder o de Mesías. No importa si se desatiende a la población, a la ciudadanía, a los mexicanos. No importa si hay o no medicinas, vacunas, empleos, seguridad, alimentos, educación, etcétera. ¡No! Lo importante, todo parece indicar, es seguir gozando, a toda costa, del imperio.
Pero, sí, hay varios peros, el más importante, parece ser, que sólo están atendiendo ¿a ciegas? el juego político del presidente. AMLO nunca juega o apuesta a perder y, menos el poder, el dominio. Y, al parecer por encima del interés ciudadano pues, se vislumbra una sucesión presidencial con ¡REELECCIÓN!
Claudia Sheinbaum, Marcelo Ebrard y Ricardo Monreal (por nombrar solo a los más considerados), al parecer serán solo marionetas del destino; parte de un circo para entretener a los incautos, a los dominados por el canto de las sirenas.
Sheinbaum se siente segura, arropada por el manto presidencial y sólo tiene que repetir lo que diga el inquilino de Palacio Nacional para no perder su simpatía y, el equilibrio. Ebrard, como que obedece y no; todavía está inseguro e incrédulo. Teme ser traicionado. ¿Otra vez?
Y, Monreal, al parecer, ya busca quién o qué partido lo cobije. “Voy a estar en la boleta para el 2024”, sentenció. Pero, no cree ser el abanderado de Morena. Ah, pero Mario Delgado (el arlequín del reino) ya dijo o le dijeron que dijera las palabras mágicas: el candidato a la Presidencia para 2024 será elegido por medio de una encuesta.
Sin embargo, el coordinador de Morena en el Senado, Monreal, refuta: el método de encuesta es obsoleto, se encuentra muy desgastado y cuestionado.
En fin, no solo se preparan algunos secretarios de Estado “cuatreros” y un legislador para buscar la gloria. O sea, otra posición mejor de interés político y económico. ¡No! También, uno que otro integrante del gabinete ampliado, con aspiraciones de llegar a una gubernatura y, para eso, están “trabajando”, dicen, a favor de los mexicanos.
Ya lo advirtió AMLO: “atrás quedaron los tiempos del tapado, del dedazo, la cargada y el besamanos”. Y, aseguró que no hay ningún conflicto con que expresen sus aspiraciones; pero, los conminó a cumplir con sus funciones. ¿Sera?













