Bernardo López 

El presidente Obrador, al igual que Vicente Fox -quien se la pasó celebrando la alternancia a lo largo de su sexenio-, sigue la misma ruta, luego de tres años de su victoria para alcanzar la Presidencia de México. 

A pesar de que trata de mostrarse como un jefe del ejecutivo federal diferente, lo cierto es que tiene gran similitud que sus antecesores y su sexenio transcurre de igual manera que el de Fox, ¿Con un desenlace análogo?, pues recordemos que Calderón se saltó las trancas, se enfrentó al presidente y venció al delfín. 

Los de la 4T se la van a pasar de fiesta en fiesta cada año recordando el triunfo pasado, pero con la necesidad de olvidar las derrotas del 2021 -lo mismo que hizo Fox después del 2003-. El presidente Obrador no ha entendido que su popularidad va en picada, más que en ascenso, pues el gran derroche de recursos para apuntalar su 4T y a los candidatos del partido oficialista no le alcanzó para lograr los números de 2018, por eso no puede catalogar de victoria los resultados de las elecciones de este año. 

No obstante, piensa en la misma ruta para el 2024. Como si la imagen del presidente Obrador permaneciera impoluta, inmune a sus errores y aciertos, y le alcanzara para vender su proyecto de la 4T al sexenio siguiente. ¡Grave error! Además, también debe pensar que su poder disminuye con cada día que pasa, pues los personajes que le competirán el poder comenzaron con sus movimientos, después de que se diera el arranque a la carrera por la presidencia. 

La competencia ya se puede apreciar, luego del festejo que realizó el partido oficial, donde hubo grandes ausencias, las cuales tienen un gran peso dentro de ese partido, pero donde no pasó desapercibido que el evento estuvo cargado hacia un personaje, lo que deja ver las fisuras de los grupos, que se convertirán en grietas en muy poco tiempo, porque los golpes serán cada vez más intensos con tal de restarle ventaja al grupo adversario, además que tendrán que cuidarse de los contendientes externos, que también juegan. 

La 4T festeja su victoria del 2018, pero no se acuerda de la tragedia de la Línea 12 del Metro y el abandono de las demás instalaciones, el maltrato económico a las personas con encierros injustificados y prohibición de actividades. Otro dato que también es trascendente, pero que el presidente Obrador y el partido oficial quieren ver como un triunfo son las remesas, sin embargo, los datos récord que tienen estos recursos son un síntoma de que la economía del país está mal, pues las familias que viven en México al carecer de recursos para subsistir recurren al auxilio de sus parientes que viven en Estados Unidos. 

Se dicen ‘Felices, Felices, Felices’, pero en realidad los resultados en el corazón político del país les cortaron las alas a muchos.