Bernardo López
Por fin la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) pone fin a los abusos de parte de las empresas que venden boletos para conciertos y eventos masivos, pues ya era descarada los métodos de condicionamiento para inflar los precios.
El último de estos chantajes se registró con la venta de pases para los conciertos de la banda coreana BTS, con saturación de filas virtuales, falta de claridad en precios ( que justificaban con una «tarifa dinámica») y reventa excesiva. Por estas irregularidades la Profeco multó a la empresa responsable con 5 millones de pesos.
Por tal motivo, se publicaron en el Diario Oficial de la Federación (DOF) los lineamientos y las directrices que deberán seguir promotores responsables y boleteras al momento de publicar información y publicidad para la promoción y venta de tickets para conciertos masivos.
Deberán establecerá el monto total de los precios a pagar y dicho precio no podrá ser modificado al momento de la compra del boleto, asimismo, las empresas estarán obligadas a informar al menos 24 horas antes de la primera venta de boletos, las fechas, monto total a pagar y mapa con secciones y precios especificados.
Recordemos lo que sucedió con el concierto de “Bad Bunny” en la Ciudad de México, donde miles de admiradores se quedaron fuera, frustrados, por no poder ingresar al evento musical, todo por la duplicación y la reventa de pases.
En varios videos subidos a redes sociales se registró cómo los checadores de boletos pasaron el escáner a los pases, pero con total impunidad a muchos jóvenes les quitaron sus boletos y se los dieron a los policías -con amenaza de decomisarlos- porque supuestamente no eran legítimos, a pesar que los fanáticos afirmaron que habían adquirido los pases en puntos de venta oficiales.
La batalla por los boletos caros o los timos por las entradas para espectáculos es una guerra vieja, que se remonta al desacuerdo entre el grupo “Pearl Jam” contra Ticketmaster, en el año de 1994. El grupo de grunge pidió a sus promotores cobrar 18 dólares por boleto y cargos por servicio en 1.80 dólares, para que los fanáticos pudieran adquirir los boletos en menos de 20 dólares. La petición no fue escuchada, por lo que la banda musical decidió, en protesta, cancelar su gira de ese año, y a pesar de un juicio, no hubo un cambio en los abusos de estas empresas.
Regresando al caso de BTS, la presidenta Claudia Sheinbuam Pardo hizo una labor diplomática con el gobierno de Corea de Sur para que el grupo musical aumentara el número de presentaciones en México. Ojalá las gestiones beneficien a los fanáticos.















