Bernardo López
El abogado Marco Antonio Cortés Hernández señaló que la reforma judicial del expresidente Ernesto Zedillo Ponce de León solo fue para cooptar a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, para tener ministros alineados al mandatario, así como la repartición de cuotas de poder a los partidos, en pocas palabras «Un arreglito político».
Indicó que para ciertos temas sí se debe tener autoridad moral para hablar de ellos, que en el caso del expresidente no se cumple, pues intenta intervenir en la reforma judicial que permitirá la elección de juzgadores mediante el voto ciudadano.
«Entonces con que calidad moral viene el expresidente Zedillo a hacer recomendaciones si dejó a los mexicanos en la ruina y con una deuda pública que hoy rebasa 1.1 millón de millones, de acuerdo a los últimos datos sobre el IPAB de Hacienda», dijo el también contador.
«La reforma involucra la participación del pueblo en la elección de los juzgadores, en ese sentido la legitimidad de ese poder incrementar substancialmente». No se está destruyendo la democracia, es todo lo contrario, comentó el especialista.
Señaló que se requiere la participación fuerte de la base social, para que exista un compromiso de que los asuntos en la justicia cambien. «Que esa justicia que se imparta, sí sea nuestra justicia y no la de los poderosos oligarcas», sentenció.
Consideró que se debe reforzar -con el ejercicio del cargo- que las deliberaciones sean libres, objetivas, imparciales, pero con un sentido social y mirando siempre por el bien común.
Destacó que la presidenta Claudia Sheinbaum y el Congreso de la Unión fueron elegidos democráticamente por los ciudadanos, quienes depositaron su confianza en estos representantes para dirigir al país y tomar decisiones, como en el caso de la reforma judicial.
Citó las palabras de la presidenta Sheinbaum sobre la masacre de Aguas Blancas en el sexenio de Zedillo, cuando sí “se vivió el verdadero autoritarismo vinculado con la represión».Además, resaltó el comentario de la jefa del Ejecutivo, sobre que existe libertad de expresión, pues en cualquier medio de comunicación o red social se puede manifestar la opinión.













