• Gobierno descarta delito y riesgo por audios filtrados en los que implican va Marina del Pilar Ávila.
Carlos Lara Moreno
El Gobierno federal cerró filas con la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, al descartar que los audios filtrados sobre una conversación telefónica con presuntos funcionarios estadounidenses constituyan un delito, revelen información sensible o ameriten una investigación por parte de la Fiscalía General de la República (FGR).
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, afirmó que, tras revisar el contenido de las grabaciones, no existen elementos que permitan suponer una filtración de información estratégica derivada de las mesas estatales de seguridad.
“En los audios que se hicieron públicos el día de ayer no se infiere que se vaya a dar información confidencial. En las mesas de seguridad de los estados participan no sólo las autoridades estatales y federales. Se identifica la incidencia delictiva diaria, más no hay una información como tal que tenga un grado de sensibilidad que nos preocupe que fuera compartido con alguna autoridad, si es que fuera el caso”, declaró.
El funcionario añadió que hasta ahora tampoco está confirmada la identidad de la persona con la que presuntamente conversaba la mandataria estatal.
“Todavía no se sabe exactamente qué autoridad era con la persona que estaba hablando”, puntualizó.
García Harfuch explicó que habló directamente con Marina del Pilar tras la difusión del audio y señaló que la versión que le expresó coincide con el comunicado público emitido por la gobernadora.
“Prácticamente es lo mismo que dijo el audio. Me lo comentó la gobernadora y dijo que iba a sacar un comunicado, mismo que es público y que todos conocemos”, indicó.
Al insistir sobre la posibilidad de que la conversación comprometiera información estratégica, el secretario rechazó esa posibilidad y sostuvo que el contenido difundido no representa un riesgo para las labores de seguridad.
“Lo importante es contestando su pregunta sobre la información sensible. Eso sería una cosa muy distinta. Aquí en el audio lo que prácticamente se escucha es cuando dice de qué pudiera dar información, si de las mesas de seguridad estatales o de qué. Eso no está diciendo de ninguna manera algo que sea sensible”, sostuvo.
Precisó que la información que eventualmente se comparte en esas reuniones corresponde a datos operativos generales.
“Lo único que se pudiera compartir es incidencia delictiva, blancos prioritarios o casos”, explicó.
Al ser cuestionado sobre el origen del contacto entre la gobernadora y la persona que aparece en la conversación, García Harfuch evitó profundizar y reiteró que, con los elementos disponibles, no existe motivo para iniciar una carpeta de investigación.
“Sinceramente no nos infiere ningún tipo de delito”, concluyó.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum respaldó la postura de la gobernadora y sostuvo que la grabación difundida no demuestra irregularidades ni permite concluir que la llamada haya sido con autoridades estadounidenses o que se haya comprometido la seguridad de Baja California.
“Ella dio una explicación. No se sabe realmente ni siquiera con quién está hablando. Lo que hay es una llamada telefónica que dio a conocer un periodista; no se sabe ni siquiera bien con quién está hablando y ella ya dio su información”, afirmó.
La mandataria insistió en que la identidad de los interlocutores continúa sin confirmarse y que el contenido del audio no acredita ninguna afectación a la seguridad pública.
“No sabemos qué persona es, no sabemos ni siquiera si es de autoridades estadounidenses o no, y ella da una explicación posterior de que es parte de una comunicación y que no pone en riesgo absolutamente nada de la seguridad de Baja California”, señaló.
Sheinbaum también rechazó que este caso sea equiparable al ocurrido en Chihuahua, donde denunció la participación de agentes de la DEA en un operativo dentro de territorio mexicano, al considerar que en aquella situación sí existe evidencia de una violación a la Ley de Seguridad Nacional.
“Es diferente el caso de Chihuahua, porque está demostrado que había gente de una agencia operando en territorio nacional. Eso es una violación flagrante a la Ley de Seguridad Nacional”, enfatizó.
Finalmente, la presidenta cuestionó el origen de la filtración de la llamada telefónica y consideró que ese aspecto merece atención.
“Esta llamada de teléfono de la que se da a conocer por un periodista… no sé cómo llegan estas llamadas de teléfono, ¿verdad? ¿Quién quiere filtrar esta información? Vale la pena preguntarlo como periodistas”, expresó.
Aunque señaló que cualquier hecho con elementos suficientes debe investigarse, reiteró que, hasta ahora, el caso de Marina del Pilar no presenta indicios de irregularidades.
“Si hay que investigar, que se investigue, pero son dos cosas completamente distintas”, concluyó.















