Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, pidió revisar si el presunto homicida de los asesinatos en Cerocahui, identificado como El Chueco, recibía protección por parte de autoridades.
En la conferencia matutina desde Palacio Nacional, López Obrador prometió ir a fondo en la investigación de los dos sacerdotes y guía de turistas asesinados el pasado lunes.
Es muy extraño y al mismo tiempo inaceptable (…), además muy sospechoso, el que una persona así llevara una vida tan normal porque de acuerdo al informe de la Fiscalía de Chihuahua era patrocinador de un equipo de béisbol, con los antecedentes que ya tenía y conocido en toda la región, con orden de aprehensión. Hay que ver si no había impunidad, protección, arreglos, acuerdos, con quiénes”, dijo.
“Sí vamos a ir a fondo, que se conozca toda la verdad, es seguro que los propios sacerdotes, jesuitas que vivían ahí, las madres, saben todo y con mucho cuidado pueden ayudar, además son misioneros de gente que dedica su vida a ayudar a los más desposeídos, a los abandonados, a los débiles. Va a ayudar mucho el que sepamos todo”, expuso.
Los sacerdotes jesuitas Javier Campos Morales, de 79 años, y Joaquín César Mora Salazar, de 80 años, así como al guía de turistas Pedro Palma, fueron asesinados a balazos por un grupo delincuencial al interior de la parroquia de Francisco Xavier en Cerocahui.










