• La presidenta reiteró que México no respaldará la injerencia de un país en los asuntos internos de otros; el Continente Americano no pertenece a una doctrina ni a una potencia

Judith Sánchez Reyes

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo expresó su rechazo a la detención de su homólogo de Venezuela, Nicolás Maduro, por fuerzas estadounidenses el sábado pasado.

Al inicio de su conferencia de prensa, en Palacio Nacional, la mandataria mexicana enfatizó que «la intervención nunca ha traído democracia, nunca ha generado bienestar ni estabilidad verdadera».

Condenó la operación militar de Estados Unidos en Venezuela, considerándola una violación del derecho internacional y del artículo 2 de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

«México reafirma un principio que no es nuevo y no admite ambigüedades. Rechazamos de manera categórica la intervención en los asuntos internos de otros países», expresó en Salon Tesorería.

Con tono pausado, la titular del Ejecutivo federal Sheinbaum reiteró, como lo ha hecho desde que inició su administración, que México no respaldará la injerencia de un país en los asuntos internos de otros, y siempre buscará ser un punto mediador para encontrar soluciones pacíficas en los conflictos.

«Por ello firmamos con toda claridad que para México la soberanía y el autodeterminación de los pueblos no son opcionales ni negociables. Son principios fundamentales del derecho internacional y deben respetarse siempre sin excepciones. La acción unilateral la invasión no pueden ser la base de la relaciones internacionales del siglo XXI. No conducen ni a La Paz, ni al desarrollo», agregó.

La presidenta también hizo un llamado a la ONU para que actúe de inmediato y genere condiciones para una solución pacífica y sostenible en Venezuela.

«México sostiene con convicción que el Continente Americano  no pertenece a una doctrina ni a una potencia, el Continente Americano pertenece a los pueblos de cada uno de los países que lo conforma», indicó.

Además, Sheinbaum destacó que la relación de México con Estados Unidos se basa en la colaboración y coordinación, pero no en subordinación .

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