Las personas que enferman de COVID-19 y que sufren una mayor afectación respiratoria presentan después más problemas neurológicos, según un estudio hecho por la Fundación de Investigación HM Hospitales, publicado en la revista Journal of Behavioral and Brain Science.

La investigación analizó a 250 pacientes de COVID-19 atendidos en el hospital HM Delfos de Barcelona y en el Consorcio Sanitario de Terrassa y demostró que 61.4 por ciento de ellos sufrieron una alteración neurológica durante la fase aguda de la enfermedad y mantuvieron alguna manifestación clínica de estos problemas neurológicos hasta un mínimo de seis meses después del alta.

Las complicaciones más habituales fueron trastornos de atención, falta de gusto y olfato, migrañas y síndrome postraumático, cuyos síntomas como la ansiedad, el miedo o la depresión se alargaron más tiempo.

El trabajo, liderado por el neurólogo Gabriel Salazar, confirmó que la mayoría de pacientes se recuperan una vez superado el medio año tras la infección, por lo que no afectaría directamente al sistema nervioso central.

Según explicó Salazar, “hemos apreciado que la mayoría de los pacientes que en la revisión neurológica del medio año aún muestran manifestaciones clínicas, que son consecuencia de la infección, son quienes estuvieron ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) con menos de 90 por ciento de saturación del oxígeno o con alteraciones de los parámetros de los gases arteriales”.