Rafael H. Rivera P.

Nos dice la Ley de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la Ciudad de México en su Glosario de Términos que un simulacro es: “Representación mediante una simulación de las acciones de respuesta previamente planeadas con el fin de observar, probar y corregir una respuesta eficaz ante posibles situaciones reales de Emergencia o Desastre. Implica el montaje de un escenario en terreno especifico, diseñado a partir de la identificación y análisis de Riesgos y la Vulnerabilidad de los Sistemas Expuestos”

De tal suerte que se pueden fijar los escenarios a y través de las hipótesis que se definan para el caso de los mecanismos de respuesta que se quieran poner a prueba y con mayor razón, al ser un ambiente controlado, incidir sobre la seguridad de los participantes.

En fechas recientes, la Coordinación Nacional de Protección Civil, ha anunciado la probable realización de un ejercicio de emergencia, fijando el 19 de mayo para su desarrollo.

Este anuncio, deja de lado una de las premisas que es que se lleve a cabo en un ambiente controlado y con las mejores condiciones de seguridad, al continuar la emergencia sanitaria en todo el país.

Debemos tomar en cuenta que los semáforos sanitarios varían en cada uno de los estados de la república e incluso entre municipios, aunado que una gran parte del personal de las áreas destinadas a la Protección Civil, se encuentran en las coordinaciones de tareas relativas al combate y atención a la pandemia, por lo que sería prudente reconsiderar la viabilidad de realizar este ejercicio.

Recordemos que un simulacro es solo uno de los componentes de la promoción de la Cultura de la Protección Civil, por lo que hay mucho por explorar en ese sentido ya que un ejercicio como este no basta.