- México es el país de América Latina con el mayor número de casos y además se encuentra en el top cinco mundial de maltrato contra estos seres vivos
- Estudios recientes añaden que en México mueren cada año 60 mil animales a causa de este problema
María Escalante García
México es el país de América Latina con el mayor número de casos de maltrato animal y además se encuentra en el top cinco mundial de crueldad contra estos seres vivos, en los último cinco a siete años, el país ha experimentado un crecimiento en los casos de extrema crueldad animal, señaló Arturo Berlanga, director de AnimaNaturalis.
El 70% de los perros, por ejemplo, se encuentran en situación de calle y 7 de cada 10 sufren de maltrato. Estudios recientes añaden que en México mueren cada año 60 mil animales a causa del maltrato que reciben.
Según datos estadísticos presentados por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi), México se encuentra en la tercera posición del maltrato animal a nivel latinoamericano, lo que no solo representa un alto grado de violencia, sino que también muestra la clara postura de muchos de los habitantes de este país, la mayoría, guiados por un comportamiento de arrebato y crueldad en cuanto al cuidado de los animales de compañía.
La adopción de perros y gatos únicamente ha aumentado un 11% en el último año. Tan solo en la Ciudad de México fueron hechas mil 850 denuncias de maltrato animal en 2019.
El maltrato animal es un foco rojo para la sociedad en la que sucede, no solamente por el comportamiento agresivo que implica hacia un ser vivo, sino por el ejemplo que se da cotidianamente. Todos los seres vivos son importantes y merecen gozar del derecho de una vida digna y tranquila.
Maltrato animal, signo de alarma
Desde una perspectiva criminológica, se estudia a los delincuentes para descubrir el origen, las causas, los factores o razones culturales, económicas y biológicas que generan tal comportamiento y las conductas antisociales, un punto clave cuando nos referimos a los componentes de aplicación del derecho humano a la seguridad pública, pues de acuerdo con el artículo 21 de la Constitución mexicana, estos son; 1) la prevención; 2) la investigación y; 3) la persecución de los delitos.
La criminología resulta fundamental para entender los tres componentes, pero cuando hablamos del maltrato animal durante la infancia como indicador o enlace de comportamientos violentos o criminales en la adultez, resalta más el de la prevención.
El regular y aplicar sanciones, combinadas con otros medios como la educación, la detección y la atención temprana puede servir como política para la prevención del delito. Lo que ven, viven y aprenden los niños puede ser definitorio.
Siguiendo el discurso no determinista, la detección temprana de comportamientos crueles hacia los animales, puede prevenir el delito pero también contribuye a las acciones de sanación para tratar de recomponer el tejido social, el cual se encuentra gravemente lastimado en nuestro país, por razones muy diversas como la corrupción, la falta de educación suficiente, la ausencia de retribuciones adecuadas al trabajo realizado, la protección de los derechos humanos fundamentales, la destrucción del entorno, etc.
Protección animal
En el caso de México, son varias las entidades federativas que ya cuentan con una regulación legal de protección y cuidado animal, sin embargo, estas leyes no se aplican en su totalidad. En compañía de la tradición positivista del derecho mexicano, en la que se considera que con el solo hecho de legislar el problema se soluciona, nos da como resultado una ineficacia normativa, que termina contribuyendo a la pérdida de confianza de la ciudadanía con su Estado.
Si una persona es testigo de maltrato animal, debe denunciarlo. Cualquier acto de crueldad, así como la venta ilegal de especies en peligro de extinción, criaderos clandestinos, peleas entre animales, entre otros.
Esta recomendación contempla también si una persona se encuentra en la calle, la escuela o el trabajo con un animal exótico potencialmente peligroso.












