• ¿Qué se espera en el LXXXIV Congreso Nacional Ordinario de la Confederación Nacional Campesina (CNC)? Exdirigentes cenecistas acusan: “Se ha relegado a líderes naturales y la convirtieron en una élite burocrática servil ajena al campo”. “Es un cascarón que hoy se pelean candidatos de tan bajo perfil”. ¡Amenaza la sombra de la reelección! 

Guillermo Pimentel Balderas 

Exdirigentes cenecistas y de organizaciones filiales -de buena cepa-, han declarado en varios medios informativos su determinación al considerar: “La verdad, no sé de qué hablar de la CNC”. “No se ve a la CNC en ningún lugar”. “Se ha relegado a líderes naturales y la convirtieron en una élite burocrática”. “Es un cascarón que hoy se pelean candidatos de tan bajo perfil”. “Con la 4T peligra futuro del sector rural del país”.  

Entonces, más bien, el cuestionamiento en general es: ¿Cuándo la CNC dejó de servir a los campesinos y al campo de México? Y, por si fuera poco, amenaza la sombra de una reelección, en el marco de una crisis de legalidad que vive actualmente la Campesina, sin reglas claras para elegir a su próximo presidente nacional. 

Del 25 al 27 de agosto de este 2022, se llevará a cabo el LXXXIV Congreso Nacional Ordinario de la Confederación Nacional Campesina (CNC) con el lema: “Somos CNC, comprometidos con el futuro del campo” -por tercera ocasión en forma virtual-, ante un cúmulo de pronunciamientos de protesta y quejas de exdirigentes cenecistas pues, demandan: “Es momento de que la CNC retome su papel histórico y deje de ser cómplice mudo de la debacle del campo. Es momento de luchar para recuperar, unidos, el futuro del sector rural del país”. 

El académico de la agronomía, ex dirigente nacional de la Confederación Nacional de Productores Agrícolas de Maíz de México (CNPAMM), Héctor Carlos Salazar Arriaga, fue muy claro y, sin tapujos, al opinar que después de la etapa de Heladio Ramírez y de Cruz López Aguilar, todavía había la motivación y liderazgos que lucharon y siguieron impulsando la lucha, aunque haya sido por la inercia del Acuerdo Nacional para el Campo (ANC).  

Sin embargo, considero que ya desde antes se habían trepado a puestos directivos una burocracia servil ajena al campo como Gerardo Sánchez García (2010-2014), Manuel Cota Jiménez (2014-2016) y actualmente, Ismael Hernández, junto con otros personajes como: Francisco García Manilla, Héctor Padilla Gutiérrez, Víctor Galicia, entre otros muchos más, afirmó. 

En amena charla con este reportero, Salazar Arriaga aseguró que se privilegió el ascenso de incondicionales relegando a líderes naturales; convirtieron a esa élite burocrática en dirigentes que se diferencian de los primeros por ser designados a puestos por méritos a favor de la élite y nunca de la base social campesina y de los agrónomos. “Los líderes carismáticos y naturales de las ramas de producción, ligas y comités agrarios fueron sustituidos por dirigentes improvisados, sin ninguna raíz en la rama de producción ni en las ligas ni en los comités que representaban. Priorizaron lo electoral y con esa estructura, se olvidaron de la estructura de base de la CNC”.  

Además, categóricamente, dijo que los procesos democráticos se pospusieron, “esos que servían para mantener vigentes las directivas de los Comités Municipales, regionales y las ligas estatales fueron sustituidos por la designación vertical sin mediar procesos de asambleas democráticas y, se designaron encargados con funciones de Presidentes, muchos de ellos improvisados, sin arraigo y conocimiento de las estructuras y procesos… pero, además, con la consigna de apropiarse de parte de los apoyos federales y estatales con una codicia extrema coludidos con la entonces SAGARPA (priista)”. 

El agrónomo y productor, citó como un claro ejemplo de sus palabras “el enriquecimiento inexplicable de Gerardo Sánchez y su camarilla, donde Belisario Domínguez Méndez -Transferencia y Tecnología- era el cerebro gris de la corrupción con el secretario de Agricultura que hoy, estos actos de corrupción de los programas institucionales sirven de pretexto a la 4T para eliminar los apoyos…” 

Explica que el problema es que ésta última etapa de corrupción de escándalo, permeo a todas las organizaciones, entre ellas a la UNTA, Barzón, Central Campesina Cardenista (CCC); de hecho, a todas las organizaciones del Congreso Agrario Permanente (CAP).  

“El distanciamiento de la CNC con sus bases, hizo que perdieran su esencia y su compromiso con el productor, el campo y la sociedad rural. Por eso, la CNC es un cascarón que hoy se pelean candidatos de tan bajo perfil… como diría un viejo político: ‘La caballada está flaca’ y yo agregaría: ‘Moribunda en una sequía de identidad’. 

Traición al campesino  

Por su parte, varios profesionistas de la agronomía y también productores, comentaron que es momento de que la CNC retome su papel histórico y que deje de ser cómplice mudo de la debacle del campo. “Es momento de luchar para recuperar, unidos, el futuro del sector rural del país”, refieren. 

Lamentan que hay muchos agravios a los campesinos de México, por la ausencia de políticas públicas orientadas a cerrar la brecha de la desigualdad y de productividad. “En fin, en medio de esta calamidad del actual gobierno federal, el gran ausente ha sido la gloriosa Confederación Nacional Campesina”. 

Extrañan que antes, bien o mal, los que tenían el timón en la CNC, no la traicionaron. “Hoy, vale decir que, desde el relevo de Cruz López Aguilar (agrónomo, Que en Paz Descanse), los dirigentes, sin excepción, se han dedicado a todo, menos a encabezar las causas de los hombres y mujeres del campo”. 

Reprochan, los también llamados extensionistas que, durante la doceava panista (sus dos sexenios del Partido Acción Nacional con Vicente Fox y Felipe Calderón), la CNC lideraba el movimiento campesino nacional, situación que cambió radicalmente con el triunfo del PRI, pues ya con el  “gobierno aliado”, la dirigencia cenecista, a cargo de Gerardo Sánchez (con una pésima jefatura de prensa pues nunca se convocó a conferencias de prensa y los ataques al dirigente se multiplicaron), traicionó al movimiento campesino nacional que había logrado integrar Cruz López Aguilar, y originó que las organizaciones campesinas se radicalizaran y se integraran nuevos frentes de lucha, que a la postre, fueron determinantes en el “voto verde” que llevó a este desgobierno (de la 4T) al poder.