El papa Francisco expresó su pésame por la muerte en Roma del cardenal mexicano Javier Lozano Barragán, de quien dijo que le “honró con su amistad” desde 1980, en un telegrama difundido por la Santa Sede.
“Al recibir la noticia del fallecimiento del cardenal Javier Lozano Barragán, presidente emérito del pontificio consejo para la pastoral de la salud, expreso mi sentimiento de pesar a su excelencia”, se lee en la misiva, dirigida al obispo de Zamora, Javier Navarro Rodríguez.
Y agrega: “Asimismo, recordando a este abnegado prelado que me honró con su amistad desde 1980 y que durante años y con fidelidad entregó su vida al servicio de Dios y de la iglesia universal, ofrezco sufragios por el eterno descanso de su alma, para que el señor Jesús le otorgue la corona de gloria que no se marchita”.
El purpurado fue presidente del Pontificio Consejo para los operadores sanitarios desde 1996 a 1997, un cargo similar al de un “ministro de Sanidad” del Vaticano, y murió a los 89 años.















