• No es que se vendan tlayudas, tacos o garnachas de manera ambulante, sino el reflejo de estas acciones a nivel internacional en algo tan básico para la salud… La falta de higiene. 

Uno de los proyectos insignia de este sexenio es el “aeropuerto” de Santa Lucía, al que muchos expertos en el tema lo consideran un aeródromo debido a que no cumple con las especificaciones técnicas para ser considerado como un aeropuerto. Sin embargo, la inauguración dejó un mal sabor de boca por varios motivos.  

El más visible, es que se trata de una obra que aún no está concluida en su totalidad y las vías de acceso aún no se ve para cuando terminen.  Diversas situaciones técnicas y operativas siguen sin resolverse.  Segundo, a la inauguración asistieron un gran número de personas que se supo fueron acarreadas para que se observara una gran movilización, lo cual ya no se pudo disfrazar en el segundo día.  

Es notorio que falta que se terminen los espacios disponibles para que los negocios den los servicios necesarios para los transeúntes antes de abordar las aeronaves que los trasladen a sus destinos. Lo que se observó, es que diversos puestos fueron instalados en el piso como si se tratara de un tianguis.  

Pero la cereza del pastel fue ver a una mujer que logró filtrar la seguridad del lugar y que se dedicó a vender de manera ambulante lo que la prensa difundió como “tlayudas”.  

Lo que hizo la mujer fue admirable, porque está buscando la manera de obtener el sustento para su familia, y lo hace burlando la seguridad del lugar, esto posiblemente es debido a que a pesar de que el presidente López Obrador a realizado sus campañas publicitarias en base a “primero los pobres” es claro que así como esta mujer no tiene acceso a un trabajo digno con el cual además de contar con un salario cuente con seguridad nacional, tiene que ver la manera en como obtener ingresos para su familia.  

Los medios de comunicación no denigraron la actitud trabajadora de la mujer, pero lo que no se ha dicho es que este tipo de imágenes quedan grabadas porque hay un mensaje bastante claro que a simple vista puede pasar desapercibido para el pueblo mexicano, pero no para el extranjero y esto es la falta de higiene.  

Lo más triste es la impresión que se lleva el turismo extranjero cuando llega a nuestro país, el cual lo que observa es que no hay las mínimas medidas de higiene, porque no hay restaurantes que satisfagan una necesidad básica del hombre que es la alimentación.  

Que no exista un lugar adecuado para la venta de comida, que no se tenga un lugar adecuado en donde se lleven a cabo las medidas mínimas sanitarias como son el lavado de manos y que además no exista el personal que por un lado se dedique al cobro y por el otro que no este el personal que proporcione los alimentos comprados asegurando las mínimas medidas de higiene.   

No es que se prefiera la venta de una hamburguesa, en lugar de tlayudas, tacos, tortas, tamales, chilaquiles, etc., porque nuestra gastronomía es variada y rica, es parte de nuestra idiosincrasia. El aspecto más dañino para nuestro país es que ya sea una tlayuda o una hamburguesa si no hay higiene, el mensaje que se está enviando es muy negativo.  

Pero que podíamos esperar en la inauguración de un proyecto insignia generado al vapor, este es el precio de algo hecho al aventón, al ahí se va… algo a lo cual estamos familiarizados como mexicanos, ahora si que como caiga.  

El gobierno debería de poner el ejemplo y evitar este tipo de situaciones tan lamentables que dejan muy mal posicionado a nuestro país en asignaciones que podrían parecer insignificantes. Finalmente, esto no es de sorprender porque este es el sello de esta administración, los problemas que van surgiendo se van sorteando con ocurrencias.  

En fin, lo visto en esta semana está de acuerdo a las políticas de este sexenio de cuarta… la inauguración de un aeropuerto de cuarta, aún nos queda por ver la inauguración del Tren Maya y la refinería de Dos Bocas, también serán de cuarta o quizá de quinta.  

Pobre de nuestro México.