David Hidalgo Ramírez
“El plomo es una potente neurotoxina que causa daños irreparables al cerebro de los niños. Es particularmente destructivo para los bebés y niños menores de cinco años, ya que daña sus cerebros antes de que hayan tenido la oportunidad de desarrollarse por completo, causándoles un deterioro neurológico, cognitivo y físico de por vida”; así lo alerta un estudio elaborado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF)
Lo cierto es que la existencia de metales pesados en nuestro entorno representa un riesgo potencial a nuestra salud, contaminantes que provienen de la explotación minera, la contaminación del suelo, el agua, las plantas y animales, como resultado de una desordenada y creciente industrialización, a lo que habría que sumarle los estragos que derivan del cambio climático.
Pero no solo el plomo está dañando nuestra salud, ya que también existen en el medio ambiente grandes cantidades de metales pesados como el mercurio (Hg), arsénico (As), cadmio (Cd), cobre (Cu) y cromo (Cr), principalmente.
Cuando en nuestro cuerpo se acumulan grandes cantidades de metales pesados, el funcionamiento de nuestros órganos se encuentra en riesgo y se puede registrar un cambio en nuestro comportamiento, dificultades para pensar y hasta perder la memoria.
Desde 1940, a la fecha, la quelación se ha consolidado una eficiente terapia para eliminar de nuestro cuerpo los metales pesados; además que ha demostrado su pertinencia en la prevención de padecimientos en el sistema circulatorio, del corazón y en el tratamiento de angina de pecho, embolias cerebrales y enfermedades vasculares.
Pero, ¿en qué consiste esta terapia? La quelación es un tratamiento que desintoxica y tiene como objetivo eliminar del cuerpo sustancias químicas dañinas de la sangre como lo son metales pesados o minerales y, consiste en la administración de un suero intravenoso que contiene minerales, vitaminas y especialmente aminoácidos (EDTA). Esta solución produce la remoción de metales pesados y disminuye la producción de productos tóxicos, como los llamados radicales libres, permitiendo su eliminación a través de la orina, en un lapso de 24 horas.
Adicionalmente, la administración de sueros específicos que favorecen la auto-curación de nuestro organismo, a partir de una selección de vitaminas, oligoelementos y fármacos biológicos naturales, según nuestras necesidades concretas, tales como adelgazar, embellecer nuestra piel o mejorar la salud de nuestro cabello, también son administrados de esta forma.
La terapia de quelación consiste en una serie de 10 a 30 sesiones; dependiendo del grado de intoxicación del paciente. El suero empleado se administra en promedio entre una hora y media a dos horas, mientras el paciente está cómodamente sentado en un sillón reclinable leyendo, charlando o descansando.
Posteriormente se retira a sus labores regresando a la semana siguiente para un nuevo tratamiento. El número requerido promedio para un buen beneficio es de mínimo 15 sesiones. Con el tiempo, este tratamiento produce notables mejorías en muchos procesos metabólicos y fisiológicos de los organismos.














