- Y… ¿Si tenemos la nacionalidad terrestre? Las Malas Palabras de esta semana tienen que ver con la MIGRACIÓN, esa necesidad del ser humano de cambiar su lugar de residencia en busca de mejores condiciones de vida
Marta Obeso
Es migración, cuando forma parte del diseño de modernización, desarrollo político y económico planeado para propiciar un desplazamiento de mano de obra calificada que fortalezca las microestructuras.
Se convierte en, emigración, cuando una persona decide cambiar su residencia más allá de los límites geográficos de su lugar de origen, con toda la intención de establecerse y tener la oportunidad de alcanzar una mejor calidad de vida.
Y, es inmigración, cuando quien decidió desplazarse logra traspasar fronteras para establecerse de manera temporal o permanente en otro lugar distinto a su lugar de nacimiento.
De cualquier modo, el fenómeno migratorio forma parte de la historia de la humanidad, siendo el origen de la dinámica social de las naciones que, incentivado por la globalización, se ha convertido en un imán que atrae a las clases más desprotegidas a arriesgarlo todo en busca de la oportunidad que les permita vivir mejor.
Esta tendencia mundial de migrar hacia regiones más prósperas, ha endurecido el carácter restrictivo de las grandes potencias, quienes a toda costa evitan los flujos migratorios no deseados, generando problemas que se convierten actos inhumanos que actualmente padecen grupos de migrantes en las fronteras de España, Estados Unidos y Bangladesh, por citar solo algunos.
El mundo vive una crisis de progreso que ha inhumanizado a los Gobiernos y, mientras se avanza en la globalización de la economía, la globalización de la tierra como una patria única, no ha tenido cabida en los modelos de modernización y desarrollo político que fortalece a los países desarrollados.
Vivimos en una época en la que los problemas más graves son los que el ser humano le causa a otro ser humano, sin entender que todos vivimos en una gran nación que se llama tierra, por lo menos así lo ha propuesto el filósofo francés Edgar Morin impulsor del concepto de una nacionalidad terrestre que garantice el libre desplazamiento de las personas en nuestra “gran casa” que es nuestro planeta.
Lograrlo no implica que las naciones desaparezcan, es tan sencillo como encontrar la forma de unirnos, respetando a todas las culturas, entendiendo la diversidad humana y estableciendo como prioridad el poder vivir en paz.














