• Misión Insight de la NASA detectó un temblor atípico intensidad de 4,2 grados en planeta marciano 
  • Pese a que no posee placas tectónicas como la Tierra, tiene regiones volcánicamente activas 

María Escalante García  

La misión Insight de la NASA celebró su día mil en planeta marciano cuando detectó un temblor atípico intensidad de 4,2 grados y una duración de una hora y media. En pasadas fechas el robot había registrado dos sismos, de 4,1 y 4,2 grados, que son los más intensos registrados hasta ahora por los científicos. 

El módulo de aterrizaje estacionario llegó a Marte en 2018 para estudiar las ondas sísmicas con el fin de aprender más sobre el interior, lo que ayuda a los científicos a tener una mejor comprensión sobre cómo se forman los planetas.  

La NASA dijo que el sismo del 18 de septiembre todavía se está estudiando, pero que ya se había aprendido mucho sobre los eventos de agosto.  Por ejemplo, el terremoto de magnitud 4,2 del 25 de agosto se produjo a unos 8.500 kilómetros de InSight, el temblor más lejano que el módulo de aterrizaje ha detectado hasta ahora. 

Los dos terremotos de agosto fueron también de dos tipos diferentes. «El terremoto de magnitud 4,2 estuvo dominado por vibraciones lentas y de baja frecuencia, mientras que las vibraciones rápidas y de alta frecuencia caracterizaron el terremoto de magnitud 4,1», aseguró la NASA. 

Gracias a la misión desplazada, se pretende entender mejor el comportamiento del Planeta Rojo. Pese a que no posee placas tectónicas como la Tierra, tiene regiones volcánicamente activas. Precisamente, los dos movimientos ocurridos sostienen la idea de que Cerberus Fossae es un centro de actividad sísmica. 

Taichi Kawamura, del Instituto de Física del Globo de París, explicó que «en el transcurso de la misión, hemos visto dos tipos diferentes de ‘martemotos’: uno que es más parecido a los de la Luna y el otro, más similar la Tierra». 

En ese sentido, el científico apuntó que las ondas de los terremotos viajan de forma más directa a través de la Tierra, aunque las de los que ocurren en la Luna suelen estar más dispersas. Por ello, Kawamura subrayó que los ‘martemotos’ se encuentran en un punto intermedio entre ambos temblores. 

Misión del Perseverance 

A lo largo de sus más de 217 días terrestres, o 211 marcianos, el Rover Perseverance ha estado explorando el cráter Jezero de Marte, buscando vestigios del planeta donde antes fluyó agua y lava. Para poder realizar sus análisis, hace uso de sus siete cámaras científicas a bordo que en total son 23 y que le permiten desde ver grandes distancias hasta magnificar gránulos de roca para determinar si existió vida microscópica en el Planeta. 

Para poder procesar todo este material, hay detrás de la operación del Rover un equipo de aproximadamente 800 científicos e ingenieros, quienes se dividen en grupos más pequeños conformados por docenas hasta 100 personas, quienes controlan cada una de las cámaras e instrumentos del Perseverance, además de coordinar las decisiones de que fotografiar. 

Cada uno de estos aparatos cumple con una función específica para realizar sus investigaciones y han permitido mostrar impresionantes imágenes del planeta desde febrero, cuando el Rover aterrizó en la superficie del planeta. 

Muestras de suelo marciano  

El explorador Perseverance logró recolectar dos muestras de suelo marciano. Tras el análisis inicial, la Nasa explicó que provienen de rocas, probablemente de origen volcánico, y que contienen toques o pizcas de sales que pueden retener burbujas de agua antigua y que darían pistas de cómo se formó esa área, su historia de agua y si alguna vez hubo vida pasada allí. 

Se prevé que el Perseverance continúe recolectando muestras de roca y del suelo, y las deposite en tubos del tamaño de lápices. Posteriormente, si todo sale según lo planeado, en 2028, un Rover de la Agencia Espacial Europea amartizará en Marte, recogerá las muestras y las traerá de vuelta a nuestro planeta sobre el año 2031. 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here