Pedro Flores  

Las cosas han cambiado, el próximo día 1 de septiembre, ya no será el “Día del Presidente”, porque este festejo  es  cotidianamente  en las  “Las Mañaneras”,  ya no habrá la salida de Los Pinos hacia Palacio Nacional para que el presidente en turno se colocara la banda tricolor, y después pasara por la calle de Corregidora entre aplausos y vítores de la ciudadanía, y que Guillermina Rico, la extinta lideresa de los comerciantes de la Merced, rompiera la valla y “la seguridad” del mandatario para entregarle un ramo de flores cada año, al pasar por su territorio, eran otras épocas  

Pero no debemos de olvidar, uno de los primeros compromisos del actual mandatario, que fue, reubicar las Secretarías del Gobierno Federal en las distintas entidades de manera voluntaria, sin afectar a los trabajadores, y no se hizo, el movimiento generaría  va más allá de lo económico, como el hecho de deshacerte de los inmuebles, reubicar a la gente y entender la actividad económica de cada lugar implican riesgos legales, de los derechos adquiridos de los trabajadores la apuesta fue muy complicada, la  mudanza de las Secretarías a los estados tendría un costo de 125 mil mdp y nadie sabe si se aplicó el dinero o en que se distribuyó.  

Pero qué esperamos del informe para este 1 de septiembre, bueno pues en un estudio hecho por Luis Estrada Straffon, director general de SPIN-TCP y quien es Doctor en Ciencia Política por la Universidad de California, San Diego, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha hecho 56 mil 181 afirmaciones falsas o engañosas en sus conferencias matutinas, análisis de los datos no verificables a los que alude el presidente en su mañaneras.  

Es decir, que desde su primer mañanera -8 de diciembre de 2018-, hasta la más reciente -el 30 de julio de este año-, el jefe del ejecutivo federal ha hecho, en promedio, en cada conferencia 88 afirmaciones no verdaderas, del mismo modo, el ejercicio analítico de las mañaneras, arroja que López Obrador ha hecho 118 menciones a la «clase media», de las que 66 fueron hechas antes del 6 de junio y 52 después de esa fecha. Eso sin contar las descalificaciones a la prensa que son incontables y la falta de información objetiva sobre el problema de la pandemia del Covid-19.  

AMLO entra prácticamente a la mitad de su mandato, muchos le piden que deje de culpar al pasado, se ponga a trabajar  y de sus promesas como candidato hay mucho de qué hablar él dijo que garantizaría  a los mexicanos atención médica, medicinas  gratuitas y  un sistema de salud de primera;  pero desapareció el Seguro Popular que dejó sin atención a 14.5 millones de personas y aumento a 9.3 millones la ciudadanía en pobreza extrema y según Forbes, actualmente, 33 millones de mexicanos,  carece totalmente de afiliación a servicios de salud, no estamos como en Finlandia obviamente, además de la falta de medicamentos y la mala atención con el Covid-19 que ha ocasionado más de 257 mil  muertes.  

Recordamos mucho la frase en donde aseguraba que: “En mi gobierno no permitiré violaciones al Estado de Derecho ni los fueros y privilegios”, y será muy interesantes  escuchar, que acciones se van a tomar  en contra de Pío y Martín López Obrador, que han sido exhibidos en acciones no muy claras, la razón del porque la Sedena le dio contratos al hijo de Manuel Barttlet, si está vetado por la SFP  y conocer con claridad cómo se han adjudicado de manera directa 74.3% de los contratos registrados en Compranet, según informó Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).  

Y qué decir del Estado de Derecho, destacó que es claro que el presidente López Obrador no se siente cómodo con el Derecho. “Para el presidente, el derecho es un estorbo, un obstáculo”.  

Pero vamos bien, sabemos que AMLO tiene “otros datos”, pero aquí le damos la razón a Cantinflas que una vez dijo: “estamos peor, pero según estamos mejor, porque antes estábamos bien, pero era mentira. No como ahora que estamos mal, pero es verdad”.