Luis Mena Pantoja
La novela gráfica “Los esbirros del palacio” (2026), de Augusto Mora, es un relato de intriga, violencia y ambición política, situado en Guerrero en los años treintas, a finales del periodo conocido como el Maximato, en el que los ideales se enfrentan con las reglas no escritas del poder.
En este escenario histórico se tratan dilemas políticos que trascienden una época: la corrupción, la lealtad, la violencia, la ambición y el precio de conservar el poder.
Más que limitarse a ilustrar un episodio histórico, el autor utiliza la narrativa gráfica para plantear una pregunta sobre la relación entre convicciones y poder: qué ocurre cuando un personaje que pretende combatir determinadas prácticas termina obligado a utilizarlas para sobrevivir.
Publicada por el Fondo de Cultura Económica en su colección Popular Novela Gráfica, esta obra presenta la historia de Aurelio, quien busca convertirse en diputado federal por el Partido Guerrerense y cuenta inicialmente con el respaldo de los campesinos. Sin embargo, conforme se intensifican las amenazas, el fraude electoral y las presiones políticas, deberá decidir hasta dónde está dispuesto a llegar para conservar su carrera y proteger a su familia.
Su autor define esta obra como un “thriller político con tintes de novela negra lleno de complots, intrigas y traiciones”, combinación que le permite acercarse a un periodo particularmente complejo de la historia mexicana. La ficción se desarrolla en el contexto del ocaso del Maximato, cuando Plutarco Elías Calles mantenía una fuerte influencia política tras la presidencia y se consolidaba el Partido Nacional Revolucionario (PNR), antecedente del actual PRI.
Esta novela no pretende ser una reconstrucción documental, sino una ficción histórica que utiliza acontecimientos y personajes reales como marco para desarrollar un conflicto local. El asesinato de Álvaro Obregón, la creación del PNR, los interinatos de Emilio Portes Gil y Abelardo L. Rodríguez, así como la llegada de Pascual Ortiz Rubio a la Presidencia, forman parte del contexto en el que Mora sitúa la historia de Aurelio.
“Los esbirros del palacio es pues una mezcla de realidad y ficción que representa lo que sucedía en la época”, explica el autor, quien encuentra un antecedente literario en “La sombra del caudillo”, de Martín Luis Guzmán, aunque trasladando el conflicto al ámbito local de Guerrero.
Uno de los principales atractivos de la obra está precisamente en observar cómo los grandes procesos nacionales repercuten en la política regional. La incorporación de los partidos locales al PNR, las presiones para controlar el voto, las amenazas contra los opositores y el uso de la violencia como mecanismo de poder permiten mostrar que la construcción del sistema político posrevolucionario también estuvo acompañada de prácticas de intimidación y corrupción.
El autor afirmó que la documentación histórica representó un desafío mayor que en trabajos anteriores. “No es lo mismo recrear la década de los años setenta del siglo XX (Grito de Victoria), que tratar de construir el México rural y urbano de los treintas”, indicó.
La presentación oficial del libro en Ciudad de México se realizó el pasado 12 de septiembre en la Librería Rosario Castellanos del Fondo de Cultura Económica, con la participación de Augusto Mora, el caricaturista José Hernández, conocido como Monero Hernández, y Genoveva Muñoz, editora de La Cifra Editorial.
En dicha presentación, Mora afirmó que creció leyendo las caricaturas de La Jornada y que Hernández y Antonio Helguera estuvieron entre los primeros moneros que revisaba.
Mora también destacó el trabajo editorial de Genoveva Muñoz y Carlos González, a quienes atribuye una participación importante en el proceso de construcción de la novela, ya que ambos ayudaron a revisar textos y diálogos y realizaron sugerencias para favorecer el desarrollo de la trama.
Augusto Mora nació en Ciudad de México en 1984, y ha trabajado para medios como Milenio, Infobae y Emeequis, además de revistas como MAD México. Su trabajo ha sido presentado en exposiciones en México, Estados Unidos y España.
Ha publicado en editoriales como Jus, Caligrama, Resistencia y La Cifra, y obtuvo el primer lugar del Premio Nacional de Novela Gráfica de Editorial Jus. Actualmente colabora con El Chamuco y los hijos del Averno y forma parte del Sistema Nacional de Creadores de Arte. Entre sus trabajos anteriores se encuentran “Cosas del infierno”, “Muerte querida” y “Tiempos muertos”.
También es autor de “¿A dónde nos llevan?”, una crónica gráfica sobre la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, y de “Grito de Victoria”, obra vinculada con la historia y la violencia política de Guerrero. Con “Los esbirros del palacio’ vuelve a ese territorio, pero retrocede varias décadas para explorar los mecanismos del poder durante el Maximato.
















