Luis Mena Pantoja
En el libro “Las armas de la ilusión” (2026), el escritor mexicano Jordi Soler reconstruye algunas de las experiencias más sorprendentes de su vida pública y literaria ocurridas entre 1995 y 2014, años en los que transitó por distintos escenarios culturales, periodísticos y diplomáticos que terminaron convirtiéndose en materia narrativa.
Publicada por Alfaguara, esta obra literaria parte de una premisa singular: los diversos personajes que aparecen en sus páginas -un director de estación de radio contactado por emisarios del EZLN, un locutor involucrado en la huida de un comando zapatista, un joven entrevistador de Fernando Vallejo y un diplomático mexicano en Irlanda- son en realidad, la misma persona.
A través de estos episodios, Soler explora la forma en que la memoria transforma los acontecimientos vividos en relatos donde la realidad y la imaginación parecen confundirse.
Entre las historias que integran este texto destaca el encuentro indirecto con el Subcomandante Marcos, quien busca hacer llegar un paquete secreto para apoyar la promoción de un concierto de rock, así como la toma temporal de una estación de radio por un grupo zapatista.
También aparecen escenas que bordean el absurdo y la provocación cultural, como una entrevista al escritor colombiano Fernando Vallejo, realizada en una tienda de vestidos de novia de la Ciudad de México, cuya transmisión televisiva culmina con una incendiaria intervención del autor vestido como novia.
Sin embargo, más que un simple recuento de anécdotas, “Las armas de la ilusión” funciona como una reflexión sobre el papel de la literatura frente a la realidad.
En sus 176 páginas, este libro permite observar cómo los acontecimientos políticos, los encuentros con figuras de la cultura y las experiencias más inesperadas pueden convertirse en material literario cuando son narrados desde una perspectiva que privilegia la imaginación sin renunciar a la verdad de los hechos.
En tiempos en que la frontera entre realidad y ficción se vuelve cada vez más difusa, la nueva obra del autor veracruzano reivindica el poder de las historias para dotar de sentido a la experiencia humana.
Las crónicas están atravesadas por el humor, la ironía y la mirada crítica que caracterizan la obra de Soler desde sus primeras publicaciones, por lo que el propio volumen se presenta como una exploración de esa sustancia difícil de definir que convierte los hechos cotidianos en relatos memorables.
Jordi Soler es una de las voces más reconocidas de la narrativa mexicana contemporánea. Nacido en Veracruz en 1963, ha desarrollado obras que combinan memoria familiar, historia política y experimentación narrativa.
Entre sus libros más conocidos se encuentran Los rojos de ultramar, La fiesta del oso, Diles que son cadáveres, Usos rudimentarios de la selva y Los hijos del volcán.
Su trabajo ha sido traducido a diversas lenguas y ha recibido reconocimiento tanto en México como en Europa. El autor actualmente reside en Barcelona, ciudad ligada a la historia de su familia desde el exilio republicano español.
















