En plena emergencia sanitaria por COVID-19, en el estado de Yucatán fue suspendida una fiesta clandestina con más de 70 jóvenes, cuyas edades oscilaban entre los 16 y 23 años de edad.

Esta fiesta se realizaba en una casa de Chicxulub Puerto, donde autoridades estatales corroboraron que no se respetaban las medidas de sana distancia.

El organizador del evento podría recibir una multa de hasta 180 mil pesos, aseguraron medios locales.

Luego de suspender la fiesta, autoridades dejaron ir a los jóvenes

Este tipo de reuniones en Yucatán se encuentran suspendidas desde el pasado 14 de diciembre.