• Nueva ley pone en guardia a empresarios; bajará más la economía

Miguel A. Rocha Valencia

Si la desaceleración de la economía mexicana quita el sueño al secretario de Hacienda, Arturo Herrera Gutiérrez, y más a raíz de la disminución en la calificación de Moody´s que bajó del 0.5 a sólo 0.2 por ciento su pronóstico de crecimiento del PIB, la recién aprobada Ley contra la evasión fiscal mediante facturas falsas y empresas fantasma, hará que se le paren los cabellos.

De ninguna manera estaremos contra la persecución de la elusión y evasión fiscal que cuestan al país cerca de 700 mil millones de pesos al año, a lo que se suman los “perdones” por cuentas incobrables como los dos mil millones que no recibirá el AICM por la renta de 12 locales por parte de dos árabes perseguidos por el Tesoro de EU.

Y menos aún a quienes hacen trampa con facturas falsas para evadir o justificar gastos no hechos para deducir o solicitar devoluciones. No se vale tampoco empresas que reportan al IMSS nóminas menores a las que ejercen para no aportar lo debido en cuotas obrero patronales y desde luego el impuesto correspondiente.

Ni siquiera a quienes crean empresas o personas físicas fantasma para guardar ingresos y no reportarlos en sus cuentas. Todos eso debe ser castigado, aunque muchos lo hacen y justifican precisamente para “ahorrar” o robar impuestos.

Pero el tema de la nueva Ley es que tipifica estos hechos como delincuencia organizada y a la mejor así es, o por lo menos asociación delictuosa como lo colocaba el antiguo Código Penal.

Es eso, la delincuencia organizada lo que pega a los agentes financieros, ya sea inversionistas o quienes tienen empresas, a donde sumaríamos a ahorradores reales y especuladores a quienes les aumentan el gravamen por las utilidades pagadas por bancos o bonos de gobierno y otros instrumentos, como la recompra de deudas.

Con ello, habrá una mayor desconfianza; si el contador o alguien se equivoca, va a caer la Unidad de Inteligencia Financiera que está bateando por arriba de los 300 de porcentaje, incluso exhibiendo como delincuentes a muchos sin haberse probado la culpabilidad de los actos imputados.

El tema es delicado, escabroso y sin duda los patrones van a pelear; por lo pronto se van a poner en guardia, no se van a mover hasta ver claro y entonces, la economía va a disminuir más su ritmo.

Se entiende que el actual gobierno quiere recuperar dinero fiscal, que no se lo escamoteen, pero en la misma acción pueden tener una reacción negativa que baje los ingresos aún más y entonces, ni lo uno ni lo otro.

Tal vez la mano se pasa de dura; la estrategia de litigar todo en los medios desde Palacio Nacional, es una medida extrema porque enjuicia, culpabiliza y rompe el principio de presunción de inocencia.

Aguas don Arturo. El insomnio podría durarle varios años.

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