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Yo Campesino / Soberanía

Malos entendidos

  • A petición de captura de criminales, 4T argumenta soberanía para negarlo

Miguel A. Rocha Valencia

Hasta hoy, no se conocen las “muchas pruebas” para acusar a Ernesto Ruffo Appel ni siquiera con la montaña de documentos que la fiscalía “Carnal” de la República dijo que encontró en una bodega detectada desde enero, en cambio, hay testimoniales que incriminan a Andrés López Beltrán, Adán Augusto López Hernández y la complicidad del exsecretario de Marina, José Rafael Ojeda Durán en la billonaria trama del robo de combustible y fraude fiscal con hidrocarburos.

El primero, sin fuero, sin esconderse ni huir del país protegido en su doble nacionalidad, está preso en el penal de máxima seguridad del Altiplano, los segundos, protegidos desde Palenque y palacio Nacional, están libres y exonerados de toda culpa.

Para colmo, al “Capitán Sol”, Miguel Angel Solano Ruiz, pieza clave y testimonial en este super robo a la Nación, se le canceló la orden de captura y hay quien afirma que a estas alturas “ya no puede declarar” en tanto que al exdirector de Pemex, al agrónomo tabasqueño Octavio Romero Oropeza enriquecido repentinamente, no se le cita para aclarar la sustracción de millones de barriles de crudo y refinados durante su administración en que la paraestatal perdió más de un billón de pesos y se le transfirió una cantidad similar en dinero fiscal.

Los antecedentes de esta trama indican que es la construcción de una empresa transexenal operada desde lo más alto de la 4T para contar recursos para campañas políticas y enriquecer a toda la nomenclatura que además, articuló una red de nuevos multimillonarios mediante el saqueo de los recursos nacionales y fiscales.

Es decir una estructura criminal paralela a las ligazones con la delincuencia organizada donde también existen pruebas, evidencias, declaraciones que imputan responsabilidad de distinguidos miembros del cartel de la 4T, aunque todo, como en el caso del robo de combustibles y huachicol fiscal, llegan al mismo tronco común: Tabasco o mejor dicho, Palenque.

De hecho, a la actual titular del Ejecutivo no se le vincula con tales hechos y complicidades, aunque si se le reclama la impunidad que otorga a esos personajes desde palacio Nacional.

Y es que no se trata simplemente de que se les exculpe, se exijan pruebas, pruebas y pruebas o que se den instrucciones a una fiscalía que hará lo ordenado por Palacio, sino que son tan contundentes las evidencias con documentos, grabaciones, videos y declaraciones, que insistir en la exoneración de sujetos resulta enfermizo por decir o menos.

Se cae en lo ridículo, en una complicidad abierta no en los delitos cometidos, sino en la necedad de cubrir con impunidad a tipejos que ya fueron condenados por sus actos por ese pueblo al que aluden y que sólo a base del tradicional maiceo evitan que esa opinión se transforme en votos negativos.

Por eso arrojan billones de pesos en programas sociales, becas, apoyos, pensiones y demás, en tanto que se articulan campañas en medios para que escribanos y periodistas den un enfoque “positivo” a lo que está mal convirtiendo el vaso medio vacío en uno medio lleno.

Y hasta desgastan los términos, los mexicanos al grito de guerra, a una soberanía que se refiere a que los criminales nacionales se deben juzgar en nuestro país y no en el extranjero, aunque desde allá se les reclame por ser delincuentes trasnacionales, se les tache de socios o encubridores de organizaciones clasificadas como terroristas.

Por eso a los reclamos llegados de Estados Unidos para que México investigue, detenga y castigue a narco funcionarios desde nuestro gobierno se les contesta que eso es una injerencia en la soberanía nacional.

Porque esos que son reclamados al otro lado de la frontera, son “nuestros” criminales o mejor dicho de la 4T, ese cártel que no se juzga a sí mismo por el principio básico de una organización delincuencial que se respete, donde todos son cómplices por eso no hay testigos y si surge alguno de estos, se le asesina, como en las mafias de alta graduación, donde hasta las riquezas se vuelven secreto de seguridad nacional. Ahí tenemos a los muchos asesinados en la trama del huachicol donde se incluye al “Rey del Huachicol”, a por lo menos cinco capitanes, un contraalmirante, fiscal de la FGR, otro marino desaparecido y una docena de detenidos con bajo perfil, pero las auténticas cabezas de esa hidra que nació, se reprodujo y consolidó en tiempos del Profeta, permanecen intactas, multimillonarias con ranchos, campos de golf, propiedades exclusivas y una gran impunidad.