• Ganso superó a Calderón en asesinatos en sólo cuatro años ¿Llegará a 200 mil?

Miguel A. Rocha Valencia

Oficialmente se confirma que, en menos de cuatro años de gobierno, la administración de la 4T suma el récord de más asesinatos de todo el sexenio de Felipe Calderón y pronto lo hará con el de Enrique Peña. La pregunta es si llegará a los 200 mil.

Aún no culmina el cuarto año del ganso y reportan oficialmente 120 mil 463 asesinatos, justo al cerrar el mes de mayo de 2022, considerado el más sangriento con dos mil 883 homicidios dolosos, incluyendo feminicidios. No cuentan todavía las masacres de junio, donde la más reciente ocurrió en Zacatecas y las dos más “notables” se registraron en Michoacán y Guerrero, amén de los narcobloqueos en Tamaulipas.

Tal vez por eso el machuchón de Palacio prefirió hacer fiesta con la Pollera Colorá de Carmen Rivero, pero interpretada por Margarita, la “Diosa de la Cumbia” y con ello mostrarse “gustoso” por el triunfo del dizque izquierdoso Gustavo Petro en Colombia. ¿Y los muertos?

De esa forma olvidó momentáneamente la tragedia que vive México y distrajo la atención de millones de mexicanos que a diario lamentamos la pérdida de vidas humanas, oportunidades de crecimiento, territorios y posiciones políticas.

Porque detrás del rumboso festejo presidencial, no sólo están las cifras rojas con que los criminales pintan al país todos los días, sino la entrega de fracciones geográficas y de poder al crimen organizado, están los más de 100 mil desaparecidos, las 25 mil mujeres asesinadas.

Y si eso fuera poco, también está la entrega al crimen de posiciones burocráticas, el sometimiento de las fuerzas del orden a esos seres que muchos llamamos delincuentes que envenenan a la sociedad y que, ante la complacencia de la 4T, ya hicieron de México, no un país de paso de las drogas, sino de consumidores que cada día aumentan.

Si ese es el país de izquierda con que se goza el mesías tropical y busca para los demás países de América Latina, estamos fritos, peor si los modelos son Cuba y Venezuela, que se lo compren quienes no conocen esos países, sus miserias, su mendicidad.

Allá quiere llevarnos, socializando la pobreza. Y vaya que el profeta se esfuerza pues hoy hay 15 millones más de mexicanos en la miseria, un número similar se agregó a quienes no tienen acceso a servicios de salud y muchos más, ya ni lo cuentan pues fue “gracias” a su falta de recursos que perecieron por Covid-19, pues no consiguieron espacio en hospitales o no pudieron comprar tanques de oxígeno ni concentradores, menos aún respiradores mecánicos.

En ambos casos, seguridad y salud, los datos se reflejan en muertos; extraoficialmente ya estamos casi en 125 mil asesinatos y con los sobre fallecimientos, la pandemia superó 500 mil víctimas fatales, las cifras, son atribuibles a las “exitosas” políticas del ganso.

Ni hablar de la corrupción que parece no tener bandera ni filiación política, pero la 4T la sublimó y la convirtió en franquicia salpicando cínicamente a la familia presidencial, colaboradores, amigos y compadres, pero a diferencia de otros sexenios, no hay un solo culpable detenido, simplemente porque todos fueron exonerados desde el púlpito presidencial donde su titular, reconoce actos de corrupción, acceso a dineros ilícitos, pero los justifica.

En la 4T se vale de todo, desde mentir y robar, hasta falsear datos, esconder realidades, festejar en medio de la peor masacre, el ascenso al poder de un sujeto sólo por decirse izquierdoso, aunque eso no signifique progreso ni bienestar para los colombianos sino el retorno a tiempos idos, o por qué no, a las complicidades de otro gobierno con el crimen organizado y así redondear la gran empresa criminal donde el Cártel de Sinaloa es mano por orden del Ejecutivo.

Así que festejemos con cumbias la gran tragedia que hoy vive México, pero que, por decreto del tlatoani olmeca, debemos convertir en fiesta…