• Roba 4T 100 mil millones y nadie la juzga, pero buscará culpar a jueces

Miguel A. Rocha Valencia

“Nada más”, en su primer año de gobierno, el Ganso de Macuspana dejó de justificar, comprobar o devolver más de 100 mil 914 millones de pesos de los cuales, 44 mil 422 millones son considerados por la Auditoría Superior de la Federación como daño al erario público y deben ser devueltos. La “estafa maestra” por la que Rosario Robles está en la cárcel ascendió a ocho mil millones de pesos.

Es decir que por una presunción de desvíos a través de 128 empresas fantasma 12 veces menor a lo que la 4T se robó en su primer año de ejercicio, hay una exfuncionaria encarcelada sin derecho ¡ni a juicio!

Esto indica que si la ley fuera pareja, el Mesías tropical o al menos alguno de sus lacayos o familiares, deberían estar tras las rejas, ya que de los más de 100 mil millones de pesos que se “perdieron” en el primer año del Peje, 55 mil millones no se sabe en qué se utilizaron, pues no hay comprobantes ni justificantes. Impunidad pura.

Pero como el machuchón de Palacio Nacional es la ley, él ordena quienes son inocentes o culpables. De tal suerte que corruptos incluyendo delincuentes del fuero común y federal que le son leales, están libres de toda culpa, pero quienes se le oponen, deben ser perseguidos con todo el rigor como sucede con políticos, periodistas, medios de comunicación y ahora, jueces federales.

Pero además, si no hubiese leyes escritas para hacerlo, pues las inventa junto con sus sirvientes de Morena y aliados en el Congreso, quienes con “obediencia ciega”, hacen lo que les ordena “sin mover una coma”. Es tanta la ignominia a que se someten estos sujetos que se atreven a justificar la destrucción del Estado de Derecho.

Por eso, luego de la andanada que el profeta de la 4T armó contra los jueces que de manera automática y por ley otorgaron amparos contra las reformas en materia de energía, y en vista de que el criterio adoptado es inatacable desde el punto de vista legal, decidió lanzar una ofensiva para “poner en orden” a los juzgadores y de hecho todo el poder Judicial.

Ahí si no se vio lento, hecho a caminar la maquinaria autoritaria, recordando a los gorilatos suramericanos que para justificar sus acciones, realizaron reformas legales incluso contra toda lógica y con las cuales, se consolidaron en el poder político y militar, aunque ello implicara hundir a sus países en la miseria y el aislacionismo.

Por lo pronto Lopitos manda su iniciativa para perseguir a los juzgadores que se opongan a sus deseos en todos sentidos, el pretexto será la materia energética, pero en realidad va por el sometimiento “legal” de los jueces, incluyendo los ministros de la Suprema Corte.

En algunos casos topará con que en el caso de reformas constitucionales o contravienen el texto de la Carta Magna, se va a atorar, pero ya tiene el recurso del chantaje y la amenaza para conseguir las dos terceras partes del Congreso. Por eso la premura, no vaya a ser que si espera a después de las elecciones de julio, pierde la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados con todo y sus feligreses, con lo cual se vería más descarado su camino a la dictadura que tiene en mente.

Bien lo dijo el caudillo, lo suyo no es una presidencia, es un proyecto que va más allá del sexenio. Miente cuando afirma que se jubilará. No soltará los hilos del poder y seguramente quien le siga, si no pasa antes algo en el país, será una marioneta que será manejada desde “La Chingada”.

De tal suerte que necesita un sustento cuasi jurídico, por absurdo y retrógrada que sea, con el cual obtengan poderes omnímodos incluso sobre el Judicial y el Legislativo.

Como ya dijimos en este espacio, el Ganso sacó las uñas y enseña su verdadero rostro, ese que advertimos hace años cuando afirmábamos que el caudillo tabasqueño era un peligro real para México, la democracia, el Estado de Derecho.