• Rodeado de guacamayas y chachalacas, el machuchón se puso a ¡Escribir!

Miguel A. Rocha Valencia

No sé si fue broma, promesa o amenaza eso de que el Mesías de la 4T se pondría a escribir para un evento y desde luego, su informe del primero de septiembre. Cualquiera que sea el motivo, el hecho de que escriba, ya es noticia, sobre todo si lo hace al ritmo con que habla.

Porque lo que escriba, si lo hace él, no tendrá nada de novedoso, no será noticia, pues como dicen algunos, el ganso se transforma en “La Llorona” de Palacio Nacional donde todos los días se la pasa quejándose de todo lo mal que sucede en el país y que es culpa de los neoliberales, fifís o conservadores, olvidándose convenientemente de que en México sólo se hace lo que el machuchón tabasqueño ordena.

Y que cuando alguien se le opone, lo acusa de todo, especialmente de corrupto e inicia una cacería para intentar doblegarlo, someterlo y encarcelarlo. Y ese será el fondo de su informe, el del día primero próximo. Es decir, nada nuevo.

Señalará como es costumbre a los culpables de que en el país se registren más de 97 mil asesinatos en tres años, que vayan más de 253 mil muertos por la pandemia, que la violencia criminal se agudice, pero sobre todo que “fuerzas” de la mafia en el poder están apoderados de las instituciones que le dieron el triunfo electoral en 2018 y lo elevaron a los altares como el salvador de México.

Por eso cuando dice el Mesías que rodeado de sus pares, chachalacas y guacamayas, cuyas estridencias imita todos los días, se pondrá a escribir, es noticia, y si es de su “puño y letra” porque sería mucho pedir que en su ignorancia lo hiciera en una computadora, escucharemos la andanada de acusaciones y condenas acostumbradas. NO tiene otro discurso.

Habremos de contar cuántas veces hace referencia a la corrupción, a la de sus detractores, críticos y opositores, hasta cuando afirma que él es impoluto, casi un santo, como debe ser un mesías que, por dogma, exige obediencia ciega a sus lacayos, seguidores o grey.

En su infinita pureza, el Ganso cuyas plumas no se manchan al cruzar el pantano porque ya las tiene sucias, nos habrá de deleitar como buen bíblico publicano que él no peca como tampoco ninguno de quienes le rodean, a pesar de que existen más de 270 mil millones cuyo gasto no está bien aclarado, según la Auditoría Superior de la Federación, sobre todo por la entrega de contratos directos de compras y obras.

Ni hablar de la familia cuya riqueza sólo se explica por los años de “lucha” feroz del caudillo por rescatar al pueblo y que se refleja en sus cuentas en varios bancos donde le aportaban millones como los recaudados por su asesor jurídico, Julio Scherer, sus hermanos recolectores, sus defraudadoras cuñadas o su próspera nuera empresaria. Algunos dicen que los barcos a Cuba llevaban algo más que ayuda humanitaria.

A cambio de ello insistirá en la corrupción de jueces, magistrados, ministros y consejeros que son la presencia viva de la corrupción de otros años y cuya generación iniciaría seguramente con el impoluto Manuel Bartlett Díaz, beneficiario de la 4T incluyendo a “su amiga” e hijos.

En una de esas, el caudillo se acuerda cómo se escribe su nombre y apellidos de origen olmeca, totonaca o azteca para que reniegue de sus orígenes y España ofrezca disculpas por enviarnos a sus ascendientes. Que pida perdón a los mexicanos por mandárnoslos.

Total, que en el tal informe seguramente también nos hablará de la paz que vive el país, pero la paz de los muertos, de la “socialización de la violencia que en este trienio hizo presa a cinco millones de mexicanas, a pueblos y comunidades enteras sojuzgadas por los cárteles criminales.

El informe nos dirá por qué felicitó al crimen organizado por “portarse bien” durante las elecciones pasadas y no alzó la voz ante la evidente intromisión de los delincuentes en los comicios donde robó urnas, secuestró funcionarios, candidatos, promotores, claro, todos de la oposición. Tal vez nos diría que Morena es un narcopartido que gobernará estados como Zacatecas, Sonora, Baja California, Sonora o Nayarit.

Dirá que por primera vez se impuso la democracia en esas entidades, pero aun con eso y el silencio cómplice del mismo INE, insistirá en “ropa nueva” comprada por él desde luego para conducir próximos procesos electorales porque no le gustó perder por un voto la mayoría calificada en la Cámara de Diputados. Eso fue un pecado y la sentencia para el Instituto cuyos consejeros serán perseguidos con mayor ferocidad. Al tiempo.

Por cierto, Dos Bocas se volvió a inundar…