• En 2018 de pagaron 23 mil 498 millones de dólares de intereses

Miguel A. Rocha Valencia

Dicen que cuando Vicente Fox asumió el poder, y planteó de inmediato su programa de changarrización y la entrega de vochos en base al presupuesto de egresos, hubo quien le marcó el alto, y le explicó que el gasto ya estaba distribuido y no podía disponer de él a su gusto, por ser ley y que luego de descontar pagos por deuda, nómina, pensiones, participaciones, le quedaban tres mil millones para algo que él deseara como carreteras, escuelas u hospitales.

Es decir, en la mente de Vicente Fox los cerca de cinco billones de pesos del presupuesto de aquél entonces, había dinero hasta para echar hacia arriba, pero lo bajaron del cielo y desaparecieron sus proyectos de crear changarros y otorgar vochos a los más necesitados y emprendedores.

Algo así, pero menos ambición, que la intención de López Obrador de acabar con los pobres dándoles dinero. Se dio cuenta que no había tanto dinero como se pensaba y que si declaraba ahorros en algo, lo pagaría con escasez (medicamentos y servicios) o con desempleo y fallas en la administración pública.

La ventaja de la actual administración, es que los casi 500 mil millones presupuestados para inversión en el presupuesto de egresos y que presumiblemente se llevaron los que se fueron, ahora los puede regalar, pero si insiste en “ahorrar” a costa del empleo de burócratas o abasto en diversos sectores, tendrá efectos negativos, necesariamente.

El error de López fue que aquéllos, sustituyeron lo que se llevaron con inversión privada nacional o extranjera, cosa que no pueden hacer los actuales pues espantaron a los capitalistas con la cancelación del NAIM y contratos en adquisiciones como medicamentos, entre otras muchas cosas y la asignación directa de proyectos, sin licitación.

Por eso no alcanza el dinero para los proyectos de obra del actual gobierno, como Dos Bocas (inviables en todos sentidos”, los trenes maya y transístmico, como le dijo Carlos Urzúa a López Obrador y eso le costó la chamba.

Empero, una buena; estos traspiés han hecho ver a López Obrador que para tener dinero real, debe disminuir la deuda, interna y externa, y parece que hacia allá encamina sus pasos la 4T. La liquidación anticipada de cinco mil de los 105 mil millones de dólares que debe Pemex, es un  avance pues libera recursos presupuestales.

Si se avanza en ese sentido, se irán liberando recursos fiscales y a la larga, como pasó con Fox, se tendrá una mayor disponibilidad para atacar proyectos en base a realidades financieras. Ojalá lo hicieran pues ello también disminuirá la dependencia financiera de organismos internacionales y la sujeción a condiciones que afectan la autonomía del país.

Sería una de las medidas más inteligentes y financieramente justicieras, ya que en 2018, el pago de intereses superó los 23 mil 498 millones de dólares, es decir, casi los 500 mil millones de pesos que en promedio se destinaron a inversión pública en los últimos seis años.

Según Hacienda, la deuda pública neta se ubica en 8 billones 219 mil millones de pesos y las reservas del Banxico llegan 180 mil 265 millones de dólares.

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