• El ganso hace todo para hundir a México en violencia, muerte y miseria

Miguel A. Rocha Valencia

Las malas noticias no paran como tampoco los desatinos del machuchón de Palacio Nacional, quien, contra lo dicho por Enrique Peña Nieto, se levanta todos los días pensando como joder a los mexicanos y como chamaco berrinchudo, se enoja, patalea y acusa de todo a los de antes, a los neoliberales hasta por asesinatos, de su fracaso.

Lo más reciente además de las especulaciones del regaño y desaire durante su visita a Estados Unidos, la caída del helicóptero con 14 marinos muertos, la rebaja en calificación de Moody´s, el aumento en más de 2.6 billones de pesos en la deuda, el anuncio de una ineludible recesión, el récord de criminalidad que en sus mismos datos alcanzó las 183 mil 789 denuncias al primer trimestre del 2022, las controversias por sus decisiones en materia energética y, para colmo, los reclamos en las mañaneras.

Está furioso, nada le sale bien y lo peor es que en su ignorancia, enojo y necedad, se lleva entre las patas de ganso la vida, empleo, salud y bienestar de millones de mexicanos.

Por un lado, queda claro que la escalada de violencia que marcó récord al inicio de su administración con 173 mil 659 denuncias hoy se supera con más de 10 mil, con la agravante que las cifras “negras” también aumentaron ante la desconfianza de la gente en la autoridad.

De los muertos, donde el número de feminicidios va al alza no quiere ni acordarse, pero el colmo llegó cuando acusó a la “cultura neoliberal” de ser factor para el asesinato por incineración de una joven madre en Jalisco quien había denunciado las amenazas de sus vecinos. NO la protegieron y la mataron. Una víctima más que habrá de perseguirlo.

Ya no tiene argumentos y asume actitudes locuaces para intentar explicar lo inexplicable para un sujeto que llegó a la Presidencia con uno de los mayores índices de popularidad y que en los hechos no sólo no cumplió, sino que traicionó como el caso de la seguridad, el combate al crimen, a la corrupción o mejoras en salud y con todo ello, justicia a los más pobres. Un cambio que no llegó y si empeoró las condiciones del país y de millones de mexicanos.

Ahora frente a un problema grave en materia económica derivado por su fobia a la inversión privada como ocurrió con la cancelación del NAIM y con ello inversiones de muchos miles de millones de dólares y generación de empleos, se burla de los socios comerciales Estados Unidos y Canadá por reclamos en materia de inversión en energías, que se ven afectadas no por la Constitución sino por leyes secundarias que se sacó de la manga y fueron aprobadas por sus lacayos disfrazados de legisladores.

Pelearse no sólo con el principal socio comercial, burlarse de sus reclamos por lo que considera violaciones a contratos es un gran riesgo, mucho mayor que aquél cuando el expresidente Trump amenazó con aplicarnos aranceles a exportaciones si no se apoyaba su política de contención migratoria.

Los especialistas consideran que eso podría ocurrir hoy y si no se atienden a tiempo las controversias, llegarán reclamos en derecho internacional y si el mesías tropical insiste en desestimarlas se traducirán en multas que no necesariamente se pagarán en directo sino con descuentos arancelarios obligados a importaciones, vetos e incluso formas para evitar el envío de remesas a nuestro país.

La interdependencia tecnológica y en trenes fabriles es un tema donde también podría haber repercusiones. NO se tratará sólo de decir no a las determinaciones de los paneles de controversia, sino de las consecuencias, hacerlo dada la interdependencia económico-financiera con Estados Unidos, especialmente.

O es muy obtuso y no entiende o de plano no le platican con palitos al profeta cuatrotero cómo está el tema. Si con una ley secundaria se pretende invalidar contratos anteriores a reformas legales o que incluso estén contemplados en el T-MEC y no se cumplen con argucias legaloides, entonces se tratará de un fraude.

Estará claro que el T-MEC se firmó como pasó con las promesas del ganso, con la firme y alevosa intención de no cumplirlas.

Es el estilo de la 4T y así pues quien le va a creer. Ni modo que en auxilio de la economía mexicana lleguen Cuba, Venezuela, Nicaragua o Rusia. Quedará China, donde por cierto los morenos hacen buen negocio, si no, que explique Claudia Sheinbaum por qué en la compra de autobuses y trolebuses fabricados en la empresa Yutong, en Zhengzhou, provincia de Henan al sur de Pekín, existe una cláusula de confidencialidad que impide saber el costo real de esas unidades traídas a México.

¿Será casualidad que el representante de esa empresa donde no dudemos nos enviará vagones o trenes para el Metro, se encuentre en San Felipe, Yaracury, Venezuela? Al margen de todo ello, si no se atiende como se debe el problema, las inversiones soñadas no llegarán y si la pobreza de más mexicanos.