- Presume Morena su intención de quedarse de muchos años en el poder
Miguel A. Rocha Valencia
Ni siquiera lo disfrazan, llegaron por la vía democrática y ahora aplicarán la máxima populista del revolucionario trasnochado y mesiánico, de que se quedarán en el poder para asegurarse que los principios por los que lucharon se cumplan.
Para ello, destruirán o colonizarán todo el andamiaje que dejaron atrás, lo mismo instituciones que la escalera de mentiras y demagogia empleados para alcanzar el poder. De hecho, ya lo hicieron con los organismos electorales, pero hay que cerrar los espacios a la posible oposición mediatizada con el desprestigio que ellos mismos forjaron y una que otra falsedad que la desacredite.
También se evitará que la representación proporcional que costó muchos años a la entonces oposición y hoy en el poder se cancele para no dar espacios a compartir un ápice de gobierno y cerrar toda posibilidad de que esas minorías con todo y su desprestigio se conviertan en una amenaza futura mediante su adhesión en un solo frente.
Eso explica el porqué de una reforma electoral donde el objetivo no son las instituciones hoy ya cooptadas con el INE bajo la férula de Guadalupe Taddei Zavala y su familia o del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la bajacaliforniana Mónica Aralí Soto Fregoso.
De lo que se trata es justificar la reducción del aparato electoral para que el control sobre los comicios se haga más certero y menos complicado a la hora de realizar los fraudes a través de todas las fórmulas conocidas de manera manual y las que se aplicarán de forma virtual y en las cuales ya están trabajando con la famosa cédula de identificación donde jugará un papel muy importante la maestra Rosaura Ruiz Gutiérrez.
El pretexto para ello será el “gato excesivo”, se reducirán el número de casillas para abrir centros de votación para facilitar el fraude manual y el tecnológico desde las salas de conteo del INE donde sólo la mano de la presidenta consejera tiene acceso y su equipo cibernético. De hecho, el procedimiento se echó a andar en las pasadas elecciones de 2024.
En esa elección sólo con el análisis detallado de los resultados se encontraron diversas incongruencias especialmente entre el número de electores registrados y los que “votaron”, pero las boletas ya no se recontaron, especialmente las electrónicas. Por eso veremos que en próximos comicios los mexicanos en el extranjero van a votar “masivamente”. Al tiempo.
Por ese lado está todo controlado pues tanto Taddei Hernández como Soto Fregoso ya demostraron de qué lado están y están tan educaditas que a cualquier insinuación de palacio Nacional ajustan sus determinaciones como sucedió en el caso de la fraudulenta reforma y elección del poder Judicial. Más aún, aseguraron su posición al frente de los organismos electorales al otorgar la mayoría calificada a Morena en el Congreso federal.
De la Suprema Corte de Justicia es más evidente la sumisión ya que como se ha visto, el indígena naylon Hugo Aguilar Ortiz, quien asumirá la presidencia de lo que fue el máximo tribunal del país acudió a reunirse con senadores y diputados de Morena para agradecerles la chamba que se ganó a pulso con la traición a los grupos autóctonos, especialmente de Yucatán a quienes entregó en bandeja al oficialismo para que no se opusieran a la destrucción de la selva.
Y claro arropado por los alegres legisladores oficialistas para este sujeto tampoco existe la oposición prácticamente desaparecida política y materialmente pues salvo algunos esténtores ya no la ven ni la escuchan en ningún lado y sólo se recuerda para echarle la culpa de complots inexistentes o de los problemas de un país casi en ruinas gracias a la mano sapientísima de la 4T.
Así, los redentores que llegaron con el profeta de Tepetitán, no se van porque deben “sacrificarse en el poder” hasta ver realizados sus proyectos por el bien del pueblo bueno, sabio y agradecido en el cual están montada esta nueva casta divina, mafia o cártel cuya soberbia y mesianismo alcanza niveles de epopeya. Sin duda lo veremos, porque una elección pareja, sin trampas, no la tendremos en muchos años, salvo que ocurra algo muy cabrón; mientras seremos testigos de cómo el sueño de un México grande y próspero, se va por el drenaje de la corrupción.















