• Compra de votos y crimen organizado, estrategia de Morena para ganar en 2024

Miguel A. Rocha Valencia

La receta dio resultado: el uso discrecional e ilegal del presupuesto en el cual se incrementó hasta 40 por ciento el gasto en programas sociales, especialmente en becas y pensiones, así como la connivencia con el crimen organizado, es el método mediante el cual Morena buscará mantenerse en el poder en 2024.

Frente al poder del dinero, la amenaza y la violencia, la oposición fragmentada y sin líderes reales, marcha al fracaso en las elecciones federales y Morena se alza como el seguro ganador de los comicios, aunque podría tratarse de una calca del ciclo panista que cubrieron Vicente Fox y Felipe Calderón.

El caso es que en los números quedó probado que por un lado, en las pasadas elecciones estatales, el mayor número de votos a favor de la 4T fue del segmento poblacional ubicado por arriba de los 50 años y que justo antes de los comicios, como ocurrió el año pasado, el gasto a través de los programas clientelares aumentó de manera real, a contra pelo de lo programado en áreas como salud, donde no se transfirieron los recursos como en atención a cáncer e investigación con tres mil 600 millones de pesos.

De acuerdo a los datos ofrecidos por México Evalúa, de 36 programas sociales, 24 recibieron mayores recursos a los presupuestales por decisiones del Ejecutivo y sin intervención de la Cámara de Diputados federal.

Esto es que el presupuesto de Egresos aprobado por diputados tiene tantos cambios en la práctica que es otro, estableciéndose en el informe trimestral de México Evalúa, que se sacrificaron áreas en salud, educación (escuelas de tiempo completo) y protección como refugios a mujeres agredidas, entre otros donde incluso no se entregó un solo peso de lo autorizado por Ley.

Lo peor es que de ello no se rinden cuentas y generan además de violaciones a la ley, actos de corrupción, no sólo en la aplicación ejecutiva del reparto de dinero, sino porque además en muchos aspectos es un gasto regresivo más que de justicia social pues sin una estructura o planeación, los estímulos llegan, como en el caso de las pensiones, a personas que no lo necesitan, tienen ingresos mayores o se los “administran” parientes.

Pero todas esas consideraciones donde podrían estar involucrados casi 750 mil millones de pesos presupuestales, chocan contra la decreciente recaudación fiscal que hoy se vuelve cacería contra quienes si aportan y las posibilidades de competencia por parte de los opositores políticos a quienes además, se les pretende reducir a lo mínimo los dineros que reciben del INE o de los institutos estatales.

Morena, no necesita que le den más, cuenta para ello con el presupuesto federal y al menos 22 estatales, como se vio en las pasadas elecciones donde como hongos surgieron espectaculares, puestos de promoción, chalecos guindas y acciones logísticas con promotores que “nadie pagó”, pero si violentaron las leyes electorales. A nadie se castigó.

Es decir que frente a la 4T que por instrucciones del ganso recibe todo el apoyo del presupuesto federal y se recorta las ministraciones a los opositores, el panorama le pinta muy nebuloso pues además, desde Palacio Nacional, como lo presume el mesías tropical, se controla a los principales medios de difusión, así como a un ejército de blogueros que reciben lo “suyito” en efectivo o a través de favores y plazas, como se tiene comprobado ya sea por gestorías de los “periodistas” de manera directa en las mañaneras o con el empleo a familiares y entrega de candidaturas.

El caso es que como van las cosas, la oposición se ve muy menguada no sólo por su debilidad estructural sino por la falta de liderazgos y recursos financieros, pues por lo visto, el único autorizado para recibir dinero negro es Morena.

La alternativa real la abrió Ricardo Monreal quien ya se destapó abiertamente para contender por la presidencia dentro de Morena y por qué no, con el apoyo de Dante Delgado y su partido naranja o Movimiento Ciudadano.

Esto último ya dijo que no va con PAN-PRI y PRD, por lo que no sería raro que de su respaldo a Monreal como en su momento se lo dio a Miguel Ángel Mancera cuando disputó la CDMX a Marcelo Ebrard. Sólo así, como diría el zacatecano y aunque no entienda el ignorante machuchón, ¡Hay tiro!