• Ni con todos los recursos de gobierno el ganso logró la vinculación; viene lo duro 

Miguel A. Rocha Valencia 

Tan notorias fueron las violaciones a la Ley, que de oficio el INE tendría que realizar acciones contra el Ganso, su gabinete, diputados, senadores y demás integrantes de la 4T que no sólo utilizaron recursos humanos, materiales y dinero públicos para promocionar la Revocación de Mandato, sino para inducir el voto, embarazar urnas y acarrear gente. El INE mostró su eficiencia se instalaron el 99.99% de las casillas; 8 de cada 10 mexicanos decidieron no sufragar. 

Fue una consulta entre morenos donde la ciudadanía no afín decidió no acudir a las urnas. Las pruebas de las violaciones saltan a la vista lo mismo con videos que incluyen a “promotores” en acción, autobuses y taxistas para el acarreo y el activismo de funcionarios, legisladores y “siervos de la Nación” durante todo el día. Los espectaculares, volantes y chalecos, fueron testigos materiales. 

Un ejercicio ordenado al INE para satisfacción de una facción política: la encabezada por el mesías tropical, que sólo podría tener un resultado para ser cacareado de aquí a los próximos comicios, como la decisión de todos los mexicanos de mantener en el poder al profeta cuatrotero y con él, un régimen autoritario que cada se revela más como lo que es. 

Miles de millones de pesos, 57 mil 500 casillas para satisfacer uno más de los caprichos de un personaje que se siente el salvador de México, pero que, en vez de ello, lo hunde en la desgracia. 

De la reseña de esta gran farsa y análisis de “resultados” se dará cuenta en estos días en que, desde el poder, se intentará legitimar lo que ya vivimos, la imposición de un caudillo por sobre la Ley mientras la mayoría de los mexicanos esperamos los días más oscuros de la época moderna en materia de democracia, economía, salud, seguridad y libertades. 

Con la “consulta” realizada el caudillo de Tepetitán, intentará justificar sus políticas de no resultados, pobreza, asesinatos, violencia generalizada, economía a la baja, caída de la inversión y con ella del bienestar de los mexicanos. 

Igual veremos cómo se atreven a cimentar en los resultados de la consulta entre militantes de Morena y aliados, un régimen que extinga las instituciones autónomas y constitucionales donde el peje apoyará su decisión de colocarse por encima de la Constitución, “al diablo con la ley”, para convertirse en el gran impartidor de justicia. 

Por lo pronto, por tercer año consecutivo México queda excluido de los 25 países propicios a la inversión, es decir, lo que lleva la actual administración. La imposición de una contrarreforma eléctrica, será la puntilla para los capitales privados, en tanto las acciones de sometimiento de los poderes Legislativo y Judicial, se vuelven más evidentes. 

Periodistas son perseguidos, difamados mientras empresarios, se llevan su dinero a otras latitudes obedeciendo la consigna de Claudia Sheinbaum “si no están a gusto, que se vayan del país” y miles de mexicanos huyen del país por inseguridad y en busca de oportunidades. No les importa estar solos en el gobierno, administrar la cosa pública para una sola fracción de mexicanos.  

Entre tanto ya es notaria la presión contra los medios de comunicación; algunos parecen cuartearse ante la embestida presidencial y la carencia de recursos para subsistir, en tanto que otros, mantienen su línea independiente gracias a su estructura financiera de publicidad privada. 

Informadores y analistas son cada vez más “apretados” igual que medios digitales que se resisten a doblarse a pesar de los infundios lanzados desde Palacio Nacional. En algunos casos las persecuciones son tan evidentes que se tornan grotescas, cargadas de mentiras e incluso violaciones a la Ley. 

Lo cierto es que las muestras de desprecio al marco legal y las actitudes autoritarias desde el púlpito del profeta cuatrotero, se transiten de manera vertical a gabinete, mandatarios estatales, diputados y senadores de Morena y aliados, que se vuelven una voz para descalificar a las instituciones a las cuales responsabilizan de sus fracasos como gobiernos, incluyendo como siempre, los electorales.   Total, quienes fueron a votar en esta farsa morenista, no sólo son militantes, sino en su mayoría, becarios de la 4T. Ahora, a endurecerse (más).