• Doce millones más de miserables en el país. Con dádivas nadie sale de la miseria 

Miguel A. Rocha Valencia  

Más allá de las manchas de sangre y la permisividad o complicidad del Ganso de Macuspana con la delincuencia organizada, su política de ayuda a los pobres radica en ¡Que sigan pobres! Y si es posible miserables. 

El caso es que, en los tres años de la actual administración, el número de menesterosos se incrementó en 12 millones y en cambio, a pesar de los programas sociales-clientelares, ni una sola persona salió de la pobreza, en tanto los índices de delincuencia y violencia aumentan.  

De hecho, de acuerdo al Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, independientemente de los efectos de la pandemia por SARS-CoV-2 que a la fecha registra más de 232 mil muertos oficiales y 350 mil extraoficiales, en el gobierno de la 4T, los niveles del país en materia de bienestar, van en retroceso. 

Y es que, a la pobreza alimentaria, educativa y económica, se plantea un incremento en la miseria laboral, ya que, a pesar de la recuperación de empleos, los salarios caen y hoy, cerca de nueve millones de mexicanos más, no ganan lo suficiente para comprar la canasta básica. 

En 2019, el Coneval apuntó que los resultados de 2018, registraron 52.4 millones de personas en situación de pobreza y 9.3 millones de ellas, estaban en pobreza extrema. Claro apenas iniciaba el gobierno del Ganso de Macuspana. 

Pero “gracias” al retroceso económico registrado en 2019, para 2020, el porcentaje de pobres alcanzó el 56.7 por ciento que, con el aumento de la población, significó 70.9 millones de mexicanos en pobreza, de acuerdo con el Informe de Evaluación Política de Desarrollo Social (IEPDS). En la actualidad se calcula que entre 8.9 y 9.8 millones de mexicanos viven con ingresos inferiores a la línea límite de la pobreza.  

La precariedad de los empleos que se están recuperando, es señalada como la principal causa. Al analizar tales números y comparar con los dineros que se reparten a través de programas sociales, se deja claro que con ello nadie sale de la pobreza, en todo caso la fomenta.  

Pero paralelamente otra política de la actual administración que es el reblandecimiento del combate a la delincuencia organizada, fomenta la fortaleza de los cárteles del tráfico y producción de drogas, así como el comercio ilegal de armas y personas.  

De igual forma, se considera como resultado del aumento de la pobreza un incremento en la delincuencia, migración, abandonos familiares, adicciones, embarazos adolescentes y divorcios. La migración también tiene como factores la pobreza, pero se alinea con la violencia del crimen.  

No sólo se trata de masacres como las ocurridas en diversas entidades del país, como las más recientes en Reynosa, Tamaulipas o la de Valparaíso, Zacatecas que sumaron 33 muertos “civiles” y cuatro delincuentes, sino de la toma de territorios donde poblaciones enteras son sojuzgadas como en Michoacán, Guerrero, Sonora, Sinaloa, Oaxaca o el Estado de México donde incluso no entra la policía o Fuerzas Armadas o son repelidas y masacradas, desarmadas o vejadas, gracias a las políticas del Mesías que alcahuetean al crimen organizado dándole impunidad. 

Total, que, en materia de pobreza, la pandemia no sólo cobra víctimas mortales o deja sus secuelas en los contagiados, sino también incide en el repunte de la pobreza en nueve puntos porcentuales en la actual administración. Claro a ello contribuyen las políticas económica-financiera de no inversión pública y satanización del capital privado. 

Ni hablar de la clase media donde el Profeta de la 4T confunde con parámetros del CONEVAL con sus propios datos, ya que los niveles de ingresos y patrimonios son abismalmente diferentes. En ese segmento de la población también se registran retrocesos y muchos de quienes se consideraban en ese nivel, ahora son pobres y son esos precisamente quienes votaron contra el Peje de Macuspana pues resultan los más afectados en sus niveles de bienestar.  

Imagínese para ser aspiracionista y fifí hay que tener una fortuna superior a los 500 millones de ¡dólares! La verdad, yo quiero ser fifí. Claro el Mesías tropical ni siquiera tiene idea de lo que dice y sólo grazna porque tiene el poder, no importa que diga mentiras o barbaridades. Para eso es el mero mero, o como él diría, el Machuchón.