- México está mal y estará peor con una deuda del 60 por ciento del PIB
Miguel A. Rocha Valencia
Mientras unos festejan el “récord histórico” de la Inversión Extranjera Directa (IED) por casi 35 mil millones de dólares y ocultan que de ellos sólo dos mil 726 millones es dinero nuevo y lo demás son reinversiones, las agencias internacionales mostraron un panorama pesimista para los próximos meses en relación a la consolidación, freno o disminución de la deuda pública de México, que ya alcanza los 20 billones de pesos y representa el 51 por ciento del PIB.
Para empezar los datos que envía la secretaría de Economía respecto a la IED, refleja un incremento del 2.1 por ciento o sea 703 millones de dólares más que en el mismo periodo del año pasado, lo cual da una idea ascendente pero cuando se desglosa lo que es dinero nuevo y reinversión de utilidades que fue de un 88.5 por ciento, es decir 30 mil 957 millones; esos recursos ya estaban en la economía o fueron generados por la misma. Las transferencias entre compañías aportaron mil 285 millones, es decir 3.7 por ciento.
Por esa razón y con todo que se “liberaron” escollos para tres mil millones más el mes pasado, no cambia los números, por eso el presunto aumento de la economía que alcanzo 1.4 por ciento para el trimestre, pero para el siguiente dicen los analistas que habrá de “moderarse”.
El aumento del PIB es del 1.9 por ciento se debe a las actividades primarias con 4.8 por ciento y las terciarias con 2.3 por ciento, pero las secundarias o sea la industria, apenas logró un 0.9 por ciento. La inflación se quedó en 3.26 por ciento.
Fitch Ratings y Moody´s prevén que el ritmo de “crecimiento” se va a moderar en los próximos meses pues consideran que la industria no despega, no hay inversión, se gasta mucho en programas sociales, pensiones y servicio de la deuda sin aumentar sustancialmente los ingresos y la inversión privada.
Para colmo las calificadoras internacionales consideran que “Es difícil que México estabilice su deuda pública en los próximos años debido a un crecimiento económico bajo y a un gasto del gobierno muy alto”.
Advierten que “la situación es compleja” ya que por el monto de la deuda del país ya supera los 20 billones de pesos lo cual representa cerca del 51% del PIB y lo que es peor, calculan que esa cifra subirá hasta el 60 por ciento en 2028 con todo lo que ello implica; es decir no ven por ningún lado la llamada consolidación fiscal.
Y es que para las calificadoras el gobierno “gasta mucho dinero en pagar pensiones, sueldos y los intereses de la misma deuda, así como el transferir dinero de forma constante a Petróleos Mexicanos (Pemex) debilita las finanzas del país. Todo ello frente a una recolecta insuficiente de impuestos “para cubrir sus gastos.
Por eso Fitch Ratings advirtió que será difícil que México estabilice su deuda pública y prevé que la deuda bruta alcance alrededor del 60 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) hacia 2028. Y es que el país enfrenta una menor recaudación tras los ingresos extraordinarios previos, mientras que la desaceleración económica “limita la capacidad de recaudación sin requerir reformas fiscales profundas”.
Por ello, agencias como Moody’s han ajustado la nota soberana a los límites del grado de inversión, manteniendo la alerta sobre el déficit fiscal además de tener una observación constante sobre las transferencias de dinero fiscal a Pemex y CFE y la captura de créditos para desarrollo de proyectos y pago a proveedores.
En suma, urge un cambio, no sabemos si este gobierno pueda o quiera hacerlo, pero si no, las cosas se van a poner mucho peor. De ahí la necesidad que escuche los requerimientos de empresarios, no es suficiente con callarlos haces los que declaren lo que no piensan y menos aun pasarles la charola mediante amenazas, como ya se notó en el Consejo Coordinador Empresarial y con los hombres de negocios.














