• No importa lo que digan, ganso y aliados van de bajada. Oportunidad para ¿Oposición?

Miguel A. Rocha Valencia

La mejor evidencia de que el régimen del Ganso está equivocado, es autoritario, vengativo y soberbio, es dejarlo que continúe. El costo que habremos de pagar será muy alto, pero se verá claro que nunca estuvo a la altura de sus promesas y sólo quería el poder para cumplir sus ambiciones personales y tribales.

Nunca tuve dudas acerca de ello y abrigo aún el gran temor de saber si se irá por las buenas o intentará quedarse por las malas, lo cual sí sería una tragedia para todos los mexicanos, incluyendo quienes se aceptan como los más pobres, entre quienes hay muchos que se disfrazan para recibir dinero gratis, sin esfuerzo alguno, pero al final, será cara la factura por pagar y no saldrán del hoyo.

Los números no mienten y sabíamos que, desde el poder, no aceptarían la derrota igual como con el alcohólico que no reconoce su enfermedad.

Para fines de la democracia, qué bueno pues seguirán equivocándose, endurecerán sus posiciones y redoblarán sus embates a instituciones, empresarios, políticos, medios, periodistas y organizaciones que aún no se doblan e intentarán, como lo dice el libro del populismo, aprovechar su mayoría simple en el Congreso federal para crear leyes retrógradas para justificarse.

Todo eso lo verá el “pueblo bueno”, una sociedad que pese a las dádivas es pensante y sabe que, tras el reparto de dinero, está la mano atenazadora del autoritarismo que tarde o temprano les cobrará el “favor” a cambio de fe ciega o persecución.

Los cuatroteros se muestran tal cual son: “conmigo o contra mí”. Si estás con Morena tienes impunidad a pesar de ser corrupto, ladrón, asesino, narcotraficante, secuestrador o vendedor de armas, pero si no, aun sin pruebas irás a la cárcel. NO faltará quien alce el dedo contra ti, te acuse de cualquier cosa y eso será suficiente para desde el púlpito palaciego acusarte y ordenar te quieten la libertad.

Y mientras las presiones económicas se reflejan en la mesa con el encarecimiento de alimentos, de una canasta básica que se vuelve inalcanzable para 15 millones de mexicanos que trabajan, pero con ingresos insuficientes. Nos peleamos con nuestro vecino del norte, damos espaldarazo a dictadores de Venezuela, Nicaragua, Cuba y hoy al genocida ruso.

Caro lo pagamos; se van inversiones por 64 mil millones de dólares; nos excluyen del club de los 25 países atractivos para capitales y se cancelan expectativas de ingreso de 32 mil millones de dólares en lo que resta del sexenio.

Y aunque eso no lo ven los que aún creen en la cuarta, les pega en la calidad del empleo y salario. Estamos en los tiempos de ocuparse “en lo que sea” porque no hay o no alcanza, por eso aumentó en este inicio de año, en dos millones la informalidad en la PEA.

Eso sí se nota como el hecho de que todo el aparato de gobierno está volcado a la gran cruzada de convencer que el mesías tropical es la deidad que nos sacará de pobres, en vez de ponerse a trabajar para resolver los graves temas del país sobre todo la inseguridad y la angustia en el mañana.

Tan lo ve el pueblo bueno que decidió no convalidar la farsa armada por el gobierno federal, aliados y satélites estatales, que sólo sirvió para mostrar que, de los 30 millones de electores, ya sólo les queda la mitad y eso gracias a la clientela de programas sociales. Los demás, ven que no hay avances, que México va para atrás.

Muchos más reconocen en el tono del caudillo, al ser autoritario y corrupto que prometió extirpar y que en vez de eso, se vuelve encarnación y jefe de la mafia en el poder. Hijos, hermanos, primos, cuñadas y hasta nuera se salpican lo mismo que miembros del gabinete, algunos de los cuales muestran, lo mismo que su jefe, el músculo del poder para vengarse de agravios reales o imaginarios.

Sería una oportunidad pintada para la oposición, de abanderar una nueva esperanza para la sociedad cansada, golpeada y angustiada por lo que ve, pero desafortunadamente, son más de lo mismo. Carecen de líderes, rostros e ideas de renovación. Y ante ese escenario queda la interrogante de si el machuchón de palacio se irá por las buenas o pretenderá aferrarse al poder ante la falta de quién pueda entrar de turno al bat…