• Algo vio el ganso y aceleró el paso para destruir enemigos y consolidar gobierno de cuarta

Miguel A. Rocha Valencia

Está claro: el ganso de Macuspana sabe viene una carretada de lodo que sepultará sus paradigmas especialmente el no mentir y no traicionar; pondrá al descubierto su verdadero rostro corrupto “como los de antes” y sus compromisos con grupos de poder básicamente aquellos fácticos representados por militares y delincuencia. Los constitucionales están ¿Controlados?

Se sabrán muchas cosas, serán meses de intensa información que harán palidecer el “testimonio” del Rey del Cash. El cieno no le caerá sólo de la oposición o de alguno de los actores políticos que hoy se ven amenazados o inclinados antes las amenazas; provendrán del seno de Morena de quienes se sienten marginados, traicionados, engañados y hasta perseguidos. Habrá quien lo haga como Elena Chávez González que ya no soportó la idea de encubrir las bases podridas de la 4T. 

La pregunta es no sólo que ve venir, sino de qué tamaño es, pero es tan obvio que aceleró todos los procesos para intentar desactivar a la oposición, evitar que surjan contrincantes con peso, minimizar cuanto antes los organismos electorales y disminuir cuanto sea posible la competencia de partidos no afines.

Igual, se viene una “purga” de los no afines y que ejercen algún cargo público en la administración federal: Tatiana Cloutiher y Ricardo Monreal son parte de ella, amén de desactivar cualquier brote de insurrección como mostró intenciones su hermano Pío a quien la sub fiscalía especializada en delitos electorales que regentea para la 4T el jovenazo de 85 años José Agustín Ortiz Pinchetti exoneró de toda culpa a pesar de las pruebas de que es un delincuente.

Pero los que ya no están y se fueron por no compartir la realidad de un gobierno que los traicionó saldrán a la luz, especialmente los dos exsecretarios de Hacienda, sobre todo el que está en el Banco Mundial y ya enseñó los dientes.

Si, viene una andanada del mesías tropical quien urgirá la aprobación de la reforma electoral que le de el control absoluto sobre los comicios federales y locales y minimice las posibilidades de una legítima oposición que le impide hacer lo que quiera con las leyes constitucionales.

El acelere no es gratuito, la precipitación le hace cometer más errores de los acostumbrados colocando como rivales a quienes hasta hoy fingen ser sus aliados por tratar de evitar la confrontación, persecución y que tienen argumentos para desnudar las entretelas de la “transformación”.

Y no se trata sólo de los millones de documentos que tan “oportunamente” fueron hackeados, sino de los arsenales guardados por opositores y expresidentes para dinamitarlo y mostrar el rostro de un mesías con piel de borrego, pero espíritu de lobo depredador capaz de morder a los de casa con tal de lograr sus ambiciones personales que van más allá de un sexenio.

Porque también se ve a las claras que, si por su decrepitud mental o física no puede continuar personalmente en el poder, lo hará a través de algún incondicional. La lucha entre las corcholatas no es por mostrar propuestas de gobierno sino quien se vuelve más lambiscón con el caudillo y arremete con mayor fiereza a los enemigos, muchos de ellos creados por el profeta.

Por eso no hay propuestas de gobierno; para las corcholatas sólo cuenta el discurso de continuar o consolidar una cuarta transformación, de la cual ni siquiera saben su contenido, pero que a los mexicanos se muestra como un proyecto concentrador del poder con el rechazo a la inversión privada, empobrecedor de las mayorías, sometimiento de opositores.

Un régimen que propicia el mayor número de muertos por enfermedad o asesinato; espantar todo asomo de democracia, pero sobre todo imponer su voluntad a como dé lugar y decir qué es lo mejor para los mexicanos.

Hay temor y como una rata acorralada, el tlatoani olmeca de alza agresivo, amenazante, furibundo, sin medir consecuencias y ahí mismo radica su peligrosidad pues está dispuesto a usar todo el poder del gobierno: desde la fuerza, la venganza y el chantaje, hasta las instituciones pública y, porque no, las armas del crimen organizado para ahogar en masacres las rebeliones de conciencia o políticas.

NO mide que enfrente, no sólo existen pruebas de sus planes, corruptelas, alianzas, complicidades y revanchas, sino también organizaciones y muchos de los 130 millones de mexicanos que no estamos dispuestos a ser arrastrados a una debacle que parece inminente.

Hace 50 años

Si, hace medio siglo inicié el ejercicio profesional del periodismo en un semanario llamado Impar donde ganaba 200 pesotes a la semana… Nunca pensé ser fundador de medios, director de algunos de ellos o alcanzar la dirección general de Comunicación Social de una dependencia, pero sucedió.

Y todo gracias a tantos amigos y otros no tanto que contribuyeron a mi formación o apoyaron proyectos donde participé.

Tres años atrás, reviví el periódico Impar gracias a un puñado de colaboradores y amigos que me dan su confianza y se contagian con mi entusiasmo de ejercer un periodismo libre.

A todos gracias, incluyendo al Club Primera Plana por otorgarme un reconocimiento a esa aventura que llega a los 50 años…

De verdad gracias a todos…