La presidenta Claudia Sheinbaum no ha dado a conocer su política de comunicación social, con la que realizará la difusión de sus campañas publicitarias y el monto que destinará para ello

Judith Sánchez Reyes

A nueves meses de haber iniciado el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo, como la primera mujer presidenta de México, no se ha dado a conocer su política de comunicación.

Es decir, sus logros, estrategias y proyectos se han difundido en la conferencia presidencial, instaurada de manera inédita por Andrés Manuel López Obrador, ahora rebautizada como La Mañanera; sin duda, un gran escaparate.

Sin embargo, no hay registro de cómo será esta relación entre el Gobierno Federal y los ciudadanos, a través de la publicidad, al menos publicado en alguna de las páginas del Diario Oficial de la Federación (DOF); a diferencia de su antecesor que al sexto mes de iniciada su administración dio a conocer puntos importantes de cómo serían sus mensajes a través de los medios de comunicación.

A mediados de abril de 2019, Jesús Ramírez Cuevas, entonces vocero de la Presidencia de la República, dio a conocer que la política de comunicación de la 4T dejaría de lado prácticas “neoliberales” como  presionar, premiar o  castigar  a los medios de comunicación y periodistas, a través de las pautas publicitarias.

Indicó que no habría contratos anuales con medios de comunicación y que el método para seleccionarlos se realizaría por medio de “criterios objetivos”, pero garantizando y respetando el derechos a la información de las audiencias y la ciudadanía en general.

“Vamos a garantizar el derecho a la información como lo hemos venido haciendo, en el centro están los ciudadanos, la gente, la población que debe ser informada, que debe de tener información veraz, de calidad, garantizar la transparencia, el gobierno está abierto para informar a los ciudadanos, son los que mandan, los ciudadanos”, dijo aquel 17 de abril de 2019.

Pero ese anuncio no solo quedó solo en eso, se dio a conocer que el presidente en turno, de origen morenista, buscaría una disminución de aproximadamente 50 por ciento en el gasto de publicidad oficial.

AMLO y su política de comunicación

La política de comunicación durante el sexenio del tabasqueño López Obrador contempló:

-Evitar que algún medio de comunicación concentrara más del 25% de la totalidad de la pauta publicitaria de una campaña.

-Privilegiar a medios públicos para la producción de materiales

-Utilizar al 100% de los tiempos oficiales.

-Renegociar las tarifas publicitarias con los medios para cerrar la brecha con las tarifas comerciales

Esa política se publicó, el miércoles 19 de abril de 2019, en el Diario Oficial de la Federación (DOF), y ahí se establecieron ciertas prohibiciones, como:

I. Presionar, castigar, premiar, privilegiar o coaccionar a los comunicadores o a los medios de comunicación;

II. Realizar erogaciones por concepto de notas, entrevistas o imágenes con fines periodísticos;

III. Otorgar recursos públicos encubiertos que beneficien, directa o indirectamente, a los medios de comunicación;

IV. Recibir algún pago, a través de la prestación de servicios de publicidad, impresiones, inserciones y demás relativos a las actividades de comunicación social, salvo lo previsto en la Ley General de Comunicación Social, y

V. Difundir publicidad con contenidos y demás fines prohibidos por las disposiciones jurídicas aplicables.

Sin embargo, en el segundo año del lópezobradorismo, de acuerdo con Artículo 19: “457 medios de comunicación que recibieron recursos por publicidad oficial, 10 de ellos concentran más del 52% de los recursos, ocupando los 3 primeros lugares Televisa, TV Azteca y La Jornada (con un total del 28.6%), quedando menos de la mitad de la totalidad de los recursos a 447 medios, lo cual se traduce en una inequitativa y desigual distribución”.

Las preguntas son: ¿si la presidenta Claudia Sheinbaum seguirá manejando su comunicación basada en lo publicado en abril del 2019, sin actualizar o modificar una coma?, ¿está diseñando un nuevo plan en materia de comunicación y publicidad fuera de los tiempos oficiales? y ¿qué hace o hará para ejercer el gasto en comunicación social para garantizar su uso responsable?…ya le preguntaremos.