Nuestra galaxia, la Vía Láctea, está absorbiendo otras dos galaxias dentro de su proceso de expansión, según muestra la tercera entrega de datos de la misión Gaia de la Agencia Espacial Europea, divulgados este jueves.
Desde que el telescopio espacial Gaia fue lanzado en 2013 ha estado enviando información diaria desde una distancia de un millón y medio de kilómetros detrás de la Tierra, en dirección contraria al Sol, y donde el campo visual está más despejado porque hay menos polvo cósmico que en el centro de la galaxia.
Los científicos de la misión han bautizado este punto cerca de uno de los extremos de la Galaxia como el “anticentro“, la dirección diametralmente opuesta al centro de la galaxia en el firmamento.
En ese punto, y gracias al movimiento de las estrellas y su interacción, han descubierto que nuestro “disco”, como dibujan habitualmente los astrónomos nuestra galaxia, está absorbiendo por un extremo una pequeña vecina llamada Sagitario y, por el otro, a un conjunto formado por otras dos más pequeñas, las Nubes de Magallanes.














