A medida que el nuevo coronavirus golpea el mundo, los ventiladores que impulsan oxígeno a los pulmones de los pacientes críticos se han convertido en la mayor esperanza para salvar vidas.

Pero el temor de un desabasto de las máquinas ha desatado una ola de experimentos en hospitales a lo largo de Estados Unidos. La experiencia ha revelado algunas alternativas prometedoras para ayudar a los pacientes.

Médicos en el Hospital de la Universidad de North Shore en Long Island han estado usando máquinas diseñadas para personas con apnea del sueño para mantener respirando a pacientes de Covid-19.

Ingenieros de la Universidad de Nueva York han transformado secadoras de cabello de salones de belleza en cámaras de presión que proporcionan oxígeno y limitan la propagación del virus, protegiendo a los trabajadores y a otros pacientes.

Los neumólogos del país han recurrido a una intervención simple, pero eficiente: colocar a los pacientes bocaabajo, lo que mejora notablemente los niveles de oxígeno para personas con dificultad para respirar.